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Capítulo 8. Del gobierno de Cataluña hasta el año 52 antes de Cristo

Capítulo 8.

Del gobierno de Cataluña hasta el año 52 antes de Cristo: De la
fundación del templo de Esculapio en Barcelona: Memorias de Aulo Mevio de Vique: Y guerras en Ruisellon (Rosellón, Rosselló).

- Aixó es un llas groc; lo que feu vatros són nugos.

Aunque el gran Pompeyo podía hallarse disgustado con Cataluña, por haber fiel, y constante defendido a Sertorio contra Roma; pero como la lealtad que tuvieron con Sertorio continuaron con Pompeyo después que murió Sertorio, porque hallaron el modo, y atención de Sertorio en Pompeyo, obligado de la fineza correspondió mecenas de esta provincia para los intereses, y dependencias con Roma. No sólo Pompeyo se obligó del trato de Cataluña, si también sus soldados dejaron prendas de particular aprecio: (confirmòlo) lo confirmó Spurio Pomponio, que herido en una batalla buscó su remedio en Barcelona, edificando el magnífico Templo de Esculapio, como se prueba de la obra Mosayca del Pavimento (mosaico), en el cual se advierte la figura de Esculapio con un palo en la mano, y unos como (Pezes) peces, y un (Cavallo) caballo marino, y forma de Sierpe (serpiente), como le pintaban los antiguos: la piedra que refiere Pujadas de Carbonell, que se hallaba en los muros antiguos de Barcelona lo comprueba con toda evidencia (1). La inscripción ya se ha referido en el antecedente capítulo, fol. 85, que empieza: Bello Sertoriano, etc.
Envió después de Pompeyo a España, el senado romano a Antistio con autoridad de Pretor, y a Julio César por Questor año 67 antes de Cristo, y hallaron España muy quieta, y conforme con el romano dominio. De algunos años habrá poco que decir, porque las guerras contra los Partos, y Mitridates su Rey dieron grande cuidado, y trabajo a Roma por algunos años, encendiéndose más el año 63 antes de Cristo con pérdida de los romanos, que les precisó a enviar su cónsul Lucio Licino Luculo, y por su tribuno a Aulo Mevio natural de la valerosa ciudad de Vique, y honor de su Patria, y de Cataluña por las victorias gloriosas que consiguió en Asia, y por los hechos heroicos de la guerra contra Mitridates; correspondiéndole Roma con grandes privilegios, y riquezas, que empleó en gloria, y provecho de su Patria, pagando cuanto debía Vique a sus acreedores, y fabricando un sumptuoso Pórtico para adorno, y comodidad de los Mercaderes, que es el pórtico del Mercadal, o Plaça tan celebrada en Cataluña; de las cuales obras agradecida la Patria, le consagró estatua, y fúnebres exequias en su muerte, con gasto, y asistencia del Común, con la inscripción que lleva Pujadas de la Basis de la Estatua que ya no se halla en Vique: de este Héroe tomaron nombre los lugares de Auló. (2)
La inscripción es la siguiente:

AVL. MEVIO A. F. QVI. POST. DVODECIM. SORO-
RES. POSTHVMVS. E. VVLVA. RESECTVS. ET. QVAR-
TO. ÆTATIS. ANNO. PATRE. AVLO. ORBATVS. ET.
SVCCEDENTE. PRÆTAXATÆ. TEMPORE. ANIMO. IN.
SORORES. MATERNO. PATERNO. Q. FVIT. TOTA.
HÆREDITATE. PRO. CONJVGIJS. EARVM. RELICTA.
ET. SIGNA. POPVLI. ROMANI. VICTRITIA. SVB. LV-
CVLO. COS. IN. ASIAM. SECVTVS. OPIBVS. PLENVS.
ET. TRIBVNICIA. MILITVM. POTESTATE. FVNCTVS.
IN. PATRIAM. REVERTISSET. MVLTIS. A. SENATV.
P. Q. RO. PRIVILEGIIS. DONATVS. ET. NOBILEM.
IN. FORO. AVSETANO. PORTICVM. STRVXISSET. AV-
LA. MÆVIA. VLTIMA. SOROR. QVÆ. SVPERERERAT.
CVM. MAGNA. NEPOTVM. MVLTITVDINE. PRÆCE-
DENTE. ET. SEVIRATV. AVSETANO. FVNVS. SVB-
SEQVENTE. HIC. SEPVLCRVM. CVM. STATVA. PO-
SVIT. SECVNDO. A. CIVITATE. STADIO. IN. LOCO.

PATRIÆ. PVBLICO. QVO. OMNES. VRBEM. ADEVN-
TES. IN. LACETANIAM. Q. REDEVNTES. PERTRAN-
SIBVNT. 

Volviendo al curso de la historia, en el gobierno de Antistio, y César, todo fue quietud en Cataluña; y después de estos, año 62 antes de Cristo vino Pison (Pisón), y año 60 Calido (Cálido), que no obraron cosa digna de memoria en esta provincia. (Quizás algún nombre toponímico como Caldas o Caldes, o el invento de la apisonadora catalana.)
Volvió César, que antes había sido Questor, con título de Pretor año 59 antes de Cristo, y año 55 Publio Cornelio Lentulo Spinter, de los cuales no se halla cosa particular: sólo de este tiempo hallo la guerra de los Suesetanos contra Publio, o Marco Crasso, que de Francia pasó a (Ruisellon) Rosellón (que aunque diga César los Pueblos de Guiana, pero se vio querer (comprehender) comprender Rosellón en aquellos Pueblos, pues dice que de Guiana fue contra los Senseatos) y estos dan materia copiosa a la historia de este año: Pasando pues Crasso contra estos Pueblos Senseatos (senes : sense : sin + hatos), como refiere César, o Suesetanos según los nuestros autores, hallóles fuertes, y prevenidos para su defensa, y puestos en campaña para impedirle su conquista: en varios lances, y escaramuças (escaramuzas) obraron con valor estos paisanos; pero despreciados por los romanos, por la ignorancia del arte militar, e impericia de oficiales, y cabos, les pareció embestirles con su caballería, que esperaron los Suesetanos; pero después de haber por algún tiempo defendido su (Pais) país, se retiraron trayendo a los romanos que les seguían, hacia la trampa que les tenían urdida: salieron entonces de la Zelada (celada) los encubiertos, dieron unos, y otros contra los romanos con notable daño, que para remediarle acudió el general romano con su ejército, obligado a dar la batalla, que con tesón continuaron mucho tiempo unos, y otros; pero venciendo el valor de disciplinado, a la ignorancia de los paisanos, prevalecieron los romanos con grave pérdida de los Suesetanos.
Logrando los frutos de la victoria el romano general, ocupó algunos lugares menores; pero resistióse fuerte el mayor que no nombra César, pues con dilatado asedio, fuertes avances, y varias invenciones militares de Mantas, y Castillos que usaban en aquellos siglos para las conquistas de las (Plaças) plazas, aun no pudieron dominarle.
Alentáronse los cercados, y saliendo de su plaza a campaña descubierta, en varios encuentros dieron que pensar a sus enemigos, que cansados convinieron con los cercados ya disminuidos, y fatigados, y se ajustó la entrega de la plaza. 
Bien juzgaba Crasso, con la rendida plaza haber acabado la guerra, pero hubo de emprenderla nuevamente para defenderse de Argantonio capitán de aquellos pueblos, que embistió a los romanos en sus Reales con notable valor; mas no siendo menor el de los romanos en la defensa, pelearon con pérdida de entrambos partidos; pero mayor de los paisanos, a los cuales el corto número les obligó a retirarse a sus lugares, de donde les recibió Crasso prendado de su aliento, y cansado de la guerra, con que le entregasen las armas.
Refiere Julio César en sus Comentarios, (que por enemigo tendrá mayor crédito) que eran tan buenos para amigos, que con los que tenían amistad partían sus haberes, o los usaban de común, sufrían con constancia cualquier caso adverso hasta morir gloriosamente por sus amigos; y añade no haber memoria que alguno se hubiese escusado de morir por el amigo, o por sus dependencias, aun después de muerto aquel con el cual habían ofrecido amistad, y conveniencia. (3) 
Rara excelencia de la nación Catalana en boca de César! (ja ja ja, otro chiste!)
No cansados de la guerra estos pueblos, año 54 antes de Cristo (,) siendo procónsul Quinto Metelo Nepos, buscaron en ella alivio; y juzgando que la ocasión de la victoria de Crasso fue la falta de cabos, y gente diestra, enviaron Embaxadores (embajadores) a la Guiana, y Galia Narbonense, y a los pueblos de dentro Cataluña, los cuales como más diestros por las Guerras de Sertorio, vinieron con capitanes, y militar disciplina; formándose de unos, y otros ejército de cincuenta mil hombres, según refiere César.
Juntos nuestros paisanos acostumbrados a la milicia romana, fortificaron sus cuarteles en lugar a propósito : ocuparon los pasos para impedir al enemigo las vituallas; y pusieron al romano ejército en tal estado, que ni pan podía llegar a sus estancias, obligándole a la batalla para salvar la vida, la cual fue decretada de todo el romano ejército conforme, y determinado al choque para salir del asedio.
Encaminados los romanos contra el unido Campo de Españoles, y Franceses, no pudieron ejecutar cosa de monta, porque eligieron los paisanos mantenerse en su fortificada plaza de armas, para vencer al enemigo sin sangre, y con el fiero cuchillo de la hambre.
No juzgó arte la estada de los contrarios en sus cuarteles el general romano, sino temor, y poco aliento de oponerse a sus fuerzas; con que mandó a los suyos asaltasen a los enemigos en sus líneas, que lo ejecutaron con valor romano: fueron rechazados varias ocasiones por los paisanos que se hallaban en lugar eminente, y bien fortificado. Viéndose el general romano imposibilitado de entrar en el Real Enemigo, volvió a reconocer los puestos por medio de su caballería, y halló que la puerta detrás del Real (por donde entraban los víveres) estaba mal defendida, o con descuido olvidada: envió parte de su ejército por distante camino para que embistiese el mal prevenido puesto; y ejecutado esto con diligencia, logró con acierto entrar por aquella parte al real enemigo; de que alentado el ejército que estaba en los avances, dio con todo el poder sobre los cuarteles, que circuidos por todas partes, y entrados por la una, se pusieron los defensores en su desorden; y parte peleando, y parte huyendo, saliendo de las lineas fueron rotos, y deshechos por los vencedores, con muerte de más de treinta mil, y de no pocos de los romanos: los que escaparon con sus pueblos se sujetaron a Crasso, que logró con acierto los frutos de la victoria. (4)
Creo que duraron estas guerras, hasta cerca del año 52 antes de Cristo, pues en todo este tiempo no se halla otra cosa particular de esta provincia, sino la ponderación de Valerio Maximo lib. 2. c. 6. de externis, hablando de los Catalanes en nombre común de Celtíberos valerosos, y alegres, que en las batallas están contentos por dar gloriosamente la vida, se entristecen en las enfermedades por temer la muerte perezosa, y miserable, tenían por afrenta quedar vivos en las batallas muriendo aquel por quien peleaban, defendían constantes su Patria, y amigos.

(N. E. Véase la falsificación del Valeri Máxim por parte de los catalanes.)

4-6 Victorias de Escipión, destrucción de Atanagria, y Ausa, y prodigios.

Capítulo 6. Victorias de Escipión, destrucción de Atanagria, y Ausa, y prodigios.

Vencido, y muerto Leonero, ajustado Escipión con los Ilergetes eligió pasar a Ausa contra Amusito que era el gran amigo que tenía dentro de Cataluña Asdrúbal: avisado Amusito por sus espías pidió socorro a los Jacetanos de Jaca, los cuales entraron por Cataluña con algunos Ilergetes que se les juntaron hasta veinte mil hombres, que juzgaron pasar a Ausa, no teniendo embarazo en el camino, esperanzados en su valor, y robustez, y no menos en los hielos, y nieves de aquel tiempo juzgándoles intolerables a los romanos (N. E. pues imaginaos a los africanos musulmanes que entraron en el 711 D. C.); pero estos burlaron su confianza, no descuidados como juzgaban los Jacetanos, y prendieron a los que iban con el aviso a Ausa del socorro, y del modo con que se había de introducir, entendiendo de los tales la venida del ejército de Ilergetes, y Jacetanos.

El ardid para introducir el socorro era, que a la noche saliesen los del pueblo a poner fuego en el Real del enemigo, y que los Jacetanos a un tiempo darían sobre los romanos, y se encaminarían a la plaza: entendido el ardid, mandó salir Escipión de las líneas nueve mil catalanes (N. E. con sus correspondientes nueve mil barretinas rojas), y salió él mismo con mil romanos puestos en celada, y encubiertos hacia el lugar por donde habían de pasar los Jacetanos para lograr su intento: llegaron estos alentados, dieron los encubiertos en los descuidados, les rompieron, y hay quien dice que murieron dos mil, otros doce mil (N. E. diez mil arriba, diez mil abajo); no es nada la diferencia, lo cierto es, que los Jacetanos escaparon por las montañas, y les valieron los pies para su defensa. (N. E. Quien no conozca esa zona, que vaya, y use los pies, y verá qué buen sitio para escaramuzas, sobre todo en invierno.)

Jaca, Chaca, Iacam, Jacetanos, Jacetania

 

Vencido el socorro, volvió Escipión a su Real, se halló quieto por no haber salido los de la plaza ignorantes del designio, por no saber de los amigos, ni haber visto la seña ajustada.

Bien juzgó Escipión, que faltando socorro se rendirían los cercados, pero no usaba en aquellos tiempos, en que más fuertes se defendieron, y en varias surtidas (salidas) dieron que merecer a los romanos: intentaron los cercados quemar los cuarteles del enemigo, pero la nieve que era copiosa, apagó, o no dejó prender el fuego.

Estrecharon más los romanos el asedio, y avanzaron en daño de la plaza, con que desesperado Amusito de poder mantenerla, salió de Ausa, y pasó a Cartagena, donde se hallaba su amigo Asdrúbal: desamparada Ausa de su caudillo, convino con los romanos, y se entregó la plaza, asegurados honor, vida, hacienda, privilegios, y leyes con que se gobernaba. 

Entraron algunas compañías de romanos dentro, con pretexto de  defenderla de los enemigos, se dieron las arras, y algunas monedas, para los gastos de la guerra, y quedaron los de Ausa confederados con los romanos. (1)

Bueno fuera entender qué ciudades son estas, de Ausa, y (Atana-nagria) Atanagria: lo más seguido es que sean Vique, y Manresa: otros que Tarraga (Tárrega), o Sanahuja: y hay quien diga que fueron ciudades de Navarra, lo dejo a la discreción; lo cierto es que el nombre de Ausa concuerda con Ausonia que es Vique; y Manresa es antiquísima, como hemos visto (Minorissa), y se hallan obras grandes de los romanos en ella, porque los puentes de un collado a otro de la acequia de la agua de Llobregat que se toma dos leguas antes en Sellent, el puente sobre Cardener, la torre del Breny, que es como la de los Escipiones, de que se hablará, dan señas de la grandeza romana, y del aprecio de la ciudad, y puede ser fuesen las dos nombradas; pero de Manresa lo dudo, por juzgarla con lo referido favorecida, y no derruida por los romanos. 

Pasado algún tiempo, se disgustaron los romanos con las nombradas ciudades, y estas apartándose de los romanos les movieron cruda guerra, y los de Atanagria degollaron la guarnición: acudieron los romanos con su ejército a la venganza, asediaron a Ausa, y después de varios lances la entraron, y destruyeron de forma, que sólo quedó una calle, y por ella en latín se nombró Vicus, y en catalán Vique (Vich, Vic).


Mayor fue la ruina de Atanagria derribada hasta los cimientos, como si no hubiese habido pueblo, llamando al lugar Manurrassa, y en catalán Manresa, y esto es de Beuter: y puede ser que de Hércules le quedase el nombre de Minorissa, que se olvidó, y por la ruina la llamasen Manurrassa; pero no obstante, la estimación que los romanos hacían de Manresa, y los favores que de ellos recibió se oponen al sentir de Beuter; pero pueden ser las memorias, y favores romanos después de la reedificación de Manresa.

Victorioso Escipión se fue a Tarragona para descansar, la aumentó, y dividió el despojo de los vencidos entre los catalanes, y romanos que le seguían: sacó a los soldados de la ciudad, por ocasión de las riñas que tenían con los paisanos, les mandó residir en sus pabellones, y tiendas, quedando la ciudad quieta, y aliviada.

Sucedió esto, hasta todo el año antes de Cristo 215, en el cual sucedieron horrendos prodigios en Cataluña, en el aire, y tierra: se oyeron en el aire tristes gemidos, y golpes como de armas, y soldados, que peleaban: aparecieron formidables fantasmas, y espantosas visiones: en la tierra hubo partos monstruosos de ganados, y otros brutos (N. E. de ahí vienen Oriol Junqueras, Albert Pla, Roger Torrent, etc.): algunas fuentes dieron sangre por agua: todo fue terror de la Provincia, que aturdida recurrió al sacrificio de los fingidos Dioses. (2)

Oriol Junqueras, pasapalabra, España