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6-8. De los barceloneses Lucio Licino Sura, Lucio Licino segundo, y Publio Licino

Capítulo 8.

De los barceloneses Lucio Licino Sura, Lucio Licino segundo, y Publio Licino: Guerras de Ampurias contra Roma, y muerte de Trajano.

ocho segundos república, Qué república ni qué cojones ! La república no existe, idiota !

Lucio Licino Sura, hijo de la excelentísima ciudad de Barcelona, que en todas edades les ha dado para honor, crédito, y gloria de la nación, pasó por todos los honores de la romana república: el año 108 fue (por) tercera vez cónsul de Roma, valiente capitán, y celebrado letrado en Tarragona, y Barcelona su patria: fue del colegio augustal, y sacerdote fecial, y primero: pasó a Roma su fama, que le nombró cónsul, y en tiempo de Nerva año 102 volvieron a darle el consulado, con tal crédito, que el año 108 se le repitió el mismo honor (por) tercera vez, y por sus relevantes prendas primer ministro de Trajano, y que dio el imperio a Adriano, cuidando que le adoptase (por) hijo el Emperador: fue General del Imperio: ejemplo de privados en la moderación, y respeto a las leyes: permaneció mientras vivió en la gracia del Príncipe sin los ordinarios tropiezos de la emulación: fundó Universidad con crecidos gajes en Roma: favoreció a su patria, y a toda Cataluña; y por su muerte mandó fabricarle templo, y dedicarle aras Trajano en Roma, pagándose la fábrica, y ministros, del erario público, (1) y a su imitación correspondió la patria. 
Lucio Licino segundo, crédito de su patria, muerto el primer Lucio, aunque hijo sucedió al honor de padre de la patria, le nombró Trajano tribuno militar general del imperio, fue cónsul en Roma, y crédito de Barcelona en aquella república, y porque Barcelona, y Cataluña le tenían (después de muerto el primero) a este segundo Lucio por su mecenas, consagraron diferentes estatuas a los dos, en obsequio de los favores recibidos, con las inscripciones que se siguen.

En Barcelona en la iglesia del Pino en la capilla de S. Lorenzo bajo la Ara del Altar.

1. L. LICINIO SECVNDO.
ACCENS. PATRONO. SVO.
L. LICIN. SVRÆ. PRIMO.
SECVNDO. TERTIO. CON-
SVLAT. EIVS. IIIIII. (con una rayita encima) VIR.
AVG. COL. I. V. T. TAR-
RAC. ET. COL. F. I. A. P.
BARCIN. IIIIII (sin rayita). VIR. AV-
GVS. TALES. BARCINON.

En la calle de la puerta del ángel en una casa.

2. L. LICINIO. SECVNDO.
ACCENS. PATRONO. SVO.
L. LICIN. SVRÆ. PRIM.
SECVNDO. TERTIO. CON-
SVLAT. EIVS. IIIIII (rayita encima). VIR.
AVG. COL. I. V. I. TARRA-
CON. ET. COL. F. I. A. P.
BARCIN. M. PAVLVS. PAV-
LINVS. AMICO.

En la calle del Regomì.

3. L. LICINIO. SECVNDO.
ACCENSO. P. TRONO.
SVO. L. LICINIO. SURAE.
PRIMO. SECUNDO. TER-
TIO. CONSVLAT. EIVS.
IIIIII. (rayita encima) VIR. AVG. COL. I. V. T.
TARCON. ET. COL. BAR-
CINON. C. L. ERENNIVS.
OPT. AMICO.

En el palacio de la condesa, al subir la escalera.

4. L. LICINIO. CVNDO.
C CENSSO. ATRONO.
SVO. ICINIO. SVRAE. IMO.
SECVN RTI. COS. EIVS. III.
VIR. AVG. COL. T. TAR-
RAC. ET. L. F. I. A. P. BARC.
V. I. IAMONTAN. NSVLAE.
MINORI.

En la casa al lado de la fuente de San Miguel.

5. L. LICINIO. SECVNDO.
ECCENSO. PATRONO.
SVO. L. LICINIO. SVRAE.
PRIMO. SECVNDO. TER-
TIO. CONSVL. EIVS. IIIIII. (rayita encima)
VIR. AVG. COL. I. V. T.
TARRACON. ET. COL.
FLAM. BARC. M. GAL. SY-
RVS. GRATVS. IIIIII. (rayita encima) VIR.
AVG. CONSVLI. AMICO.
OPTIMO.

Al entrar desde el Call a la calle de Santo Domingo a mano izquierda en una casa.

6. L. LICINIO. SECVNDO.
ACCENSO. PATRONO.
SVO. L. LICINIO. SVRAE.
PRIMO. SECVN::: TER-
TIO. CONSVL::: IIIIII. (rayita encima)
VIR. AVG:::: TARRAC.
ET::: PERPERENI::: IIS.

En el muro de San Francisco.

7. L. LICINIO. SECVNDO.
ACCENS. PATRO. SVO.
L. LICINIO. SVRAE. PRI-
MO. SECVND. TERTIO.
CONSVL. EIVS. IIIIII. (rayita encima) VIR.
AVG. COL. I. V. TARRAC.
ET. COL. F. I. A. P. BARCIN.
FLAVIVS. CHRISOG.
IIIIII. (rayita encima) VIR. AVG.

En Tarragona.

P. LICINIO. L. GAL. LA-
VINO. AED. Q. FLAMMI.
ROMÆ. ET. AVG. II. VIR.
PRÆFEC. COHOR. NO-
NÆ. TIRONVM. ORÆ.
MARITVMÆ. IVL. Q. F.
INGENVA. MAT.

Y al Emperador Trajano, en Tarragona, con esta inscripción.

PIO. ATQVE. INCLITO.
D. N. TRAIANO. NOBILIS-
SIMO. AC FORTISSIMO. E. 
T. FAELICISSIMO. CÆSA-
RI. SEPTIMIVS. AGNIDI-
NVS. V. C. (v y c con rayita encima) AGENS. PER. 
HISPANIAS. V. C. (lo mismo) P T. 
VICE. SACRA. COGNOS-
CENS. NVMINI. MAJE-
STATI. QVE. EIVS. SEM-
PER. DICATISSIMVS.

Lucio Licino Sergio, noble barcelonés, y de la misma familia de los dos Licinos, para crédito de su patria, y gloria de su familia, dispuso en su testamento que de su caudal se fabricase un Arco Triunfal, para la memoria de las proezas de la familia, que pusieron en obra los testamentarios, formándole en el camino que va de Barcelona a Tarragona, y entre las dos primeras ciudades, para que con el continuado pasaje de los caminantes se eternizase a su parecer la memoria de su ilustre familia, y se ve claro en la inscripción, que dice.

EX. TESTAMENTO. L. LI-
CINI. L. F. SERG. SVRAE.
CONSECRATVM.

De que se infiere, cuán errados van los que a este Arco llaman Arco de Barà por el romano, o por el primer gobernador conde de Barcelona: y va más fuera de camino quien dice que Sura fue esclavo, y que fue liberto de Lucio Licino que le consagró el Arco; porque no es creíble que para un esclavo hubiese fabricado Licino tan ostentoso Arco, si sólo por lo que debía a su familia.
Publio Licino fue hijo de Licino segundo, fausto de Barcelona por la gloria militar, ocupando los primeros puestos de la romana milicia, edil, prefecto de las cohortes, Augùr, sacerdote quirinal; y por la inteligencia, y erudición civil, siendo eminente en todas partes, aplaudido de Marcial: Cujus prisca graves lingua reduxit avos.
Salieron tan celebrados los héroes barceloneses, porque acreditaban su valor con su doctrina: mal se puede comprender el arte militar sin el estudio, por ser arte, y ciencia por lo que tiene de las matemáticas, y los hombres deben defenderse como racionales con la inteligencia, no como los brutos con sola la fuerza. Fingieron los antiguos, que era una misma Palas diosa de las armas, y Minerva diosa de las letras, porque sin las letras, poco aprovechan las armas, que lo son sin espíritu. Preguntaban sus amigos, y vasallos a nuestro gran rey Don Alonso el IV de Cataluña (ja ja ja! será Alfonso V, cuarto como conde de Barchinona), por qué se daba tanto a los libros? y respondió: aprovechado en ellos, hallo cómo debo obrar en la guerra, y cuándo la puedo emprender. Consiguieron pues el crédito los barceloneses Licinos con las letras, y armas, por cuyos gloriosos trofeos, la patria les consagró estatuas, y diferentes honores, como vimos.
Los de Ampurias, y todo el Ampurdán, aunque vivían juntos con los romanos, pero no conformes con su proceder, pues se hallaban en continuados disgustos, con daño de los romanos: solícitos los emperadores de asegurarse, para comprender quién movía las pendencias, los romanos, o los ampuritanos, cuidaron de enviar sujetos atentos, y bien vistos; pero no aprovechando, últimamente eligieron presidente a un eunuco de buena fama, y grande crédito, que le mataron: recibió informe Trajano; y hallando culpados a los de Ampurdán, formó ejército, y ocupó a Ampurias: escribe el obispo de Gerona que la asoló; pero no parece cierto, pues la hallaremos muy entera, después de este suceso. (2) 

Año 111 consiguió la corona del martirio el Santo Papa Anacleto en Roma.
Por este tiempo feneció Trajano, y hay varias opiniones acerca del año. Me parece conformarme con Viladamor, que siente murió el año 116.
A los 119 murió el obispo de Barcelona Lengardo, y en todo este tiempo no se halla cosa particular de Cataluña, (3) sino que eligieron obispo de Barcelona a Lucio segundo.

Artur Quintana i Font, Arturico Quintanilla y Fuentecica

Capítulo 11. Entran los hijos de Pompeyo en España

Capítulo 11.
 
Entran los hijos de Pompeyo en España, les defiende Cataluña: Vuelve César, y les vence: Ocúltase Sexto Pompeyo en Cataluña; muerte de César, que hizo colonia a Tarragona, y a Ampurias.
 
Entran los hijos de Pompeyo en España, les defiende Cataluña:

 

 
Volviéronse a conmover en España los ánimos, por la venida de Gneo, y Sexto Pompeyo hijos del gran Pompeyo, que se llevaron tras sí gran parte de los españoles, y más de esta provincia de Cataluña, obligados de los favores, y buena memoria de su difunto Padre. Envió César a Quinto Pedio, y Quinto Fabio Máximo para oponerse a los dos Pompeyos año 43 antes de Cristo, los cuales viéndose débiles, y los contrarios fuertes, y seguidos, escribieron a Roma pidiendo favor que consiguieron con la venida de César, antes desembarcado en España, que hubiese llegado la noticia; tal era el desvelo de mantenerla en su partido. (1) 
Estando César en España, después de varios encuentros, y sangrientas batallas que no son de mi intento, venció, y derrotó a los dos Pompeyos con muerte de Gneo. Retirose Sexto Pompeyo con sus galeras después de la batalla, y buscó su patrocinio en la Lacetania, que es Cataluña, donde se ocultaron, y defendieron por la atención al muerto Padre; que siempre en Cataluña han permanecido las memorias de los favores, y más de los agravios. (2)
Refiere Pujadas lib. 3. cap. 83. que Gneo Pompeyo fue enterrado en Barcelona en sepulcro de mármol, que se halla en el zaguán de la casa del Arcediano Mayor, que sirve de pila a la fuente de dicha casa.
Queriendo César tener obligada a Cataluña, o agradecido de lo obrado, la llenó de favores, y gracias; y con mayor aprecio a Tarragona renovándole los fueros de colonia romana, concedidos por Escipión, y favoreciéndola con su nombre llamándola colonia Julia, vencedora, Tarragonesa: confírmase con las piedras que se hallan en Tarragona, cuyas inscripciones son las que se siguen.
1.
GENIO. COL. I. V.
TARRAC. L. MINITIVS.
APRONIANVS. II. VIR.
Q. Q. TESTAMENTO.
EX. ARG. LIB. XV. PONI.
IVSSIT.
2.
GENIO. CONVENT.
ASTVRICENSIS.
 
La explicación es clara, comprendido que el Genio era el Tutelar, y en nuestra Santa Fé el ángel de la guarda, que engañados los gentiles lo llevaban por sus vanidades. (3)
Ilustró a Ampurias con el mismo honor de colonia romana, favoreciendo a sus ciudadanos, para que fuesen un solo pueblo igualmente libre, sin la antigua división del tiempo de Catón, de los tres pueblos, catalán, romano, y griego. (4 : D. Anto. August. Antonio Agustín.)
Consagró templo a Diana la favorecida ciudad. La inscripción de la piedra que se hallaba en Ampurias es como se sigue.
 
EMPORITANI. POPVLI.
GRAECI. HOC. TEMPLVM.
SVB. NOMINE. DIANAE.
EPESIAE. EO. SAECVLO.
CONDIDERE. QVO. NEC.
RELICTA. GRAECORVM.
LINGVA. NEC. IDIOMA-
TE. PATRIAE. IBERAE. RE-
CEPTO. IN. MORES. IN.
LINGVAM. IN. IVRA. IN.
DITIONEM. CESSERE.
ROMANAM. M. CETEGO.
ET. L. APRONIO. COSS.
 
Favorecida Cataluña por César, y vencedor de sus enemigos, volvió a Roma a buscar su muerte: dieron celo en el Senado Marco Bruto, y Cayo Casio con los demás conjurados, a los idus de marzo, que es a 8 de marzo año 42 antes de Cristo, vengando a la patria, y dándole libertad con la muerte del tirano. (5) 
(O) Oh si hubieran sabido guardarse de las artes de Antonio, los que tan unidamente atentos, llegaron sin estorbos a lograr su decretado empeño! Oh cuán fácilmente se halla la ruina el tirano, si se juntan los que aborrecen la tiranía como Bruto, y los que temen, y aborrecen al tirano como Casio!
 
Una sagala que vivíe a un poble del Matarraña, Pepa,

4-1, De la venida de los marselleses, fundación de Ampurias, y como dilató su dominio Cartago en España.

Libro 4 de los Anales de Cataluña. 

Entran los cartagineses, y guerra contra los catalanes: entrada de los romanos, hasta sacar a los de Cartago de España: y vuelta a Roma de Publio Cornelio Scipion. 

Capítulo 1.

De la venida de los marselleses: fundación de Ampurias, y como dilató su dominio Cartago en España.

4-1, De la venida de los marselleses, fundación de Ampurias, y como dilató su dominio Cartago en España.

Todavía hasta este tiempo olvidan las historias a Cataluña, puede ser que como no entraban con grande poder los extraños, fuesen poco admitidos (N. E. Y puede ser que, como no existía, no la nombren los autores); y aunque entrasen con poder, si faltó el agasajo, fuesen vencidos; y que solicitasen antes los cartagineses vencedores asegurarse de las otras Provincias, para poder con mayor seguridad dominar la nuestra, dejándola por entonces en su quietud, y gobierno.

Parece que ya Cartago quiso dominar a Cataluña, enviando a España para refuerzo de su ejército 500 ciudadanos de la misma república, y luego Sapho hijo de Asdrúbal para guerrear en la Mauritania, y últimamente Himilco, y Hannon con orden de obligar con el agrado, y destreza: arte que les dio a Mallorca, y de allí solicitaron la amistad de los saguntinos que no alcanzaron; y es cierto era el camino más trillado, y seguro para el dominio de esta Provincia, por ser (estar) Sagunto tan cerca, y tan unida con los pueblos de Cataluña como se refirió cap. 6, lib. 3. (1: Marin. lib. 1, cap. 20. Flor. lib. 2, cap. 44 y 46, y lib. 3, c. 24. Garibay lib. 5, cap. 7. Beuter lib. 1, cap. 13. Pujades Cor. de Cat. lib. 2, c. 11 y 12.)

Pasaron estas cosas, del año 478 hasta 333 antes de Cristo.

Por este tiempo los de Marsella, buenos amigos de Cataluña (N. E. no van a ser amigos, si les cogen el oro y la plata y los atontados no dicen ni “escolta noi, això és meu”), no se olvidaron, y quisieron venir a buscar la plata de sus minas que habían dejado, armaron su flota en ocho bajeles grandes, y otros pequeños, llenos de pueblo, hombres, mujeres, y niños, intentaron el desembarco en la playa de Rosas: no les pareció a los naturales admitir tanto pueblo, tomaron las armas los lugares vecinos , y los pueblos Indigetes.

Otra causa da Beuter, que era venir esta armada, cuando los pueblos Portusios tenían cruel guerra contra los Laletanos, y Gerundenses por los términos, que había años que duraba, y temiendo los Indigetes que esta armada no viniese a favor de los contrarios en daño suyo, tomaron las armas, y les impidieron el desembarco.

Sea como quisieren, se retiraron los de Marsella, pararon a la isla de las Medas, y la poblaron; pero siendo el lugar corto para tanto pueblo, enviaron a la tierra firme de nuestros Celtas Indigetes, algunas barcas con los más viejos, y autorizados sujetos, llevando ramos de olivo en las manos en señal de paz, que les logró audiencia, en la cual publicaron venir amigos, y de paz, que eran de Marsella, que como había crecido tanto aquel pueblo, el común les enviaba a poblar otras tierras, eligiendo aquella por la unión de los Phocenses, y marselleses que estaban en Alba; y que les suplicaban les concediesen las Medas, sin embargo, ni oposición: a la cortés embajada de los de Marsella, respondieron nuestros catalanes celtas, que les concedían lo que pedían, asegurándolos de su amistad, y protección. (N. E. Las palabras exactas fueron “això està fet.”)   

Se conservaron algún tiempo los de Marsella en las Medas; pero como el lugar era corto, y el pueblo grande, no era fácil mantenerse, y resolvieron participar a sus amigos su intento de mudar terreno: los cuales vista su industria, y buena ley, les concedieron la tierra firme del lugar corto de Alba. El cual con la diligencia, aplicación, y arte creció tanto, que fue lugar nombrado. Viéndose los de Marsella poblados en Alba, con los Indigetes antiguos, les rogaron permitiesen fabricar una muralla para la división de las dos naciones, quedando los de Marsella a la parte del mar, para su trato, y los Indigetes a la de tierra (N. E. Seguramente no sabían nadar ni conocían el pescado de mar): lo concedieron nuestros paisanos; se ensanchó, se dilató; y creció el pueblo, con el comercio, artes, y aplicación, a ser la más frecuentada, y nombrada ciudad de España: acudían de la mayor parte de Europa tratantes con varias haciendas; tenían sus juntas, ferias, y dilatado comercio, y de este comercio mudó Alba su antiguo nombre en Emporium (N. E. me suena a latín), hoy Ampurias. (2: Episc. Gerun. in Par. c. de Urbibus quae fuerunt. Viladamor cap. 13. Flor. lib. 3, c. 23. Garibay lib. 5 c. 9. Beuter lib. 1 c. 12 y 13. Tito Livio dec. 4, lib. 3, cap. 4. D. Antonio Agustín Dialog. 6. Pujades Cor. de Cat. lib. 2, cap. 13, 14 y 15. Marsil. Cris. de Cat. p. 1, c. 9 § 9.)   

De los tratos de aquel pueblo, y en particular del esparto, nació otro mejor pueblo, que fue la gran ciudad de Junquera, después catedral insigne, hoy sólo ejemplo de las injurias del tiempo. 

Fue Ampurias la ciudad de mayor comercio de España, poblada de los catalanes Indigetes, y de los marselleses, y Phocenses, divididos por la gran muralla, y con los romanos que admitieron, se formó de tres naciones tan célebre Emporio: para sus navíos, y contratos fabricaron un puerto muy capaz, del cual se hallan indicios en el convento de los padres Servitas, y para su defensa duplicados muros: para la fertilidad de sus campos las acequias de Ter, Fluvià, y Verges, con ilustres edificios para su adorno, y con buena, y numerosa casería para treinta mil familias que la habitaban: amiga, y enemiga de los romanos, y su colonia, obispado gobernando los Godos; y aunque derruida, es cabeza del condado de Ampurias, (3: Pujades citado, y Cris. de Cat.) hasta nuestro tiempo: desde los años 478 antes de Cristo hasta el de 335 pasaron en Cataluña los referidos sucesos. Por este tiempo enviaron embajada muy cumplida los de Marsella a los Celtas Indigetes, para darles gracias de haber admitido a sus paisanos, y del buen trato, y uniformidad de vida: pasada esta urbanidad por medio de los de Marsella, se tuvo noticia en Cataluña de los romanos. (4: Flor. lib. 3, cap. 11. Beuter lib. 1, cap. 14. Viladam. cap. 14. Garibai lib. 5, cap. 5. Pujades Cor. de Cat. lib. 2, cap. 16.)

Como veremos en el siguiente capítulo.

Ter, riu, río, river, Fluss, fluvium, flum

3-3, De la población segunda de España, y venida de los Célticos.

Capítulo 3. De la población segunda de España, y venida de los Célticos.

Ampurias, De la población segunda de España, y venida de los Célticos.

Vinieron, pues, de su destierro los españoles, y como referimos los catalanes primero, y hallando sus pueblos derruidos, o temiendo otro castigo, buscando el consuelo apetecido en el agua, poblaron las orillas de lo más hondo del Ebro, y tierras de Idubeda, y acudiendo otros, entraron adentro de la Provincia. Los primeros que vinieron a la renovada población de España, de los extranjeros, fueron los franceses Celtas de Narbona, Mompeller, y Marsella; o siguiendo a los catalanes que se habían recogido en aquellas Provincias; o bien curiosos de confirmar las verdades que debían publicar, nuestra gente, de la fertilidad del país, o tal vez por la natural inclinación de avecinarse en España. Con la venida de estos, y con la población de Ebro, se perdió el nombre antiguo de España; y por nuestros paisanos que se llamaron Iberos, tomó España el nombre de Iberia, y por los Celtas que por el trato de tantos años habían quedado amigos con nuestros paisanos, uniéndose las dos naciones, se llamaron Celtíberos. Estos que tomaron el nombre de Celtíberos se dilataron dentro de Aragón fundando muchos pueblos, quedando los catalanes a las riberas del Ebro, y con su nombre, pasando adelante entraron a dilatar esta Provincia: Refiere Tarafa, que por este tiempo vinieron algunos príncipes Lidios, y que vino Ascanio hijo de Eneas, el cual fundó Alba en Cataluña en el lugar donde se halla Ampurias, y Ascó en los Ilergetes; pero esto no lo he visto en otro, lo dejo bajo lo posible; vinieron los Celtas el año 1930 antes de Cristo, que a nuestra cuenta será del mundo 3009.

(1: Pujades de Viladamor Florián; y Mariana Cor. de Cat. lib. 2, c. 3. Tarafa de rebus His. c. lidi*.)