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Libro 5, Capítulo 13. Reside en Tarragona Octaviano: Confírmala colonia

Capítulo 13.
Reside en Tarragona Octaviano: Confírmala colonia: Conságranle templo: Concluye la fábrica del castillo Octaviano: Nombra colonia a Barcelona, y Municipal a Lérida: Firma, y decreta el edicto para registrarse el Orbe en Tarragona: Vuélvese a Roma, y hace nuestro Señor milagro en Gerona.

Reside en Tarragona Octaviano: Confírmala colonia: Conságranle templo:


Habiendo concluido Octaviano la guerra en Cataluña, y Cantabria, hubo quietud, y paz universal en todo el romano imperio, por señas que mandó cerrar el templo de Jano, que tenían abierto en Roma para patrocinio de estas guerras, que tanto cuidado dieron al imperio.
Estando ya descansando de las pasadas fatigas Octaviano en Tarragona, año 23 antes del Divino Nacimiento, llegaron embajadores de la Oriental India, y Sitas, ofreciéndole servicio, y suplicándole ser admitidos bajo su tutela, y fuerte presidio. (1) 
Emprendió la majestuosa fábrica del Imperial Palacio de Tarragona, que aún permanecen los vestigios delante la catedral, con nombre de Palacio de Octaviano, o ya porque le mandase fabricar, o ya porque le había favorecido con su asistencia más dilatada que la de César, al cual hacen algunos su fundador por una medalla que se halló en la pared de dicho Palacio, que parece daba indicios de haberle mandado fabricar César; (2) que puede ser, y (perficionarle) perfeccionarlo Octaviano. La medalla es como se sigue.
JVLIVS CÆSAR AVG. 
P. M. T. P. 

Confirmó a Tarragona Octaviano, las (exempciones) exenciones romanas, asegurándola colonia, como César, y Escipión. (3)
Residiendo este año en Tarragona, dispuso, decretó, y firmó el edicto del registro universal de los individuos sujetos al romano imperio manifestando su naturaleza, padres, y lugar donde vivían, el cual edicto no pudo mandar publicar este año, por haberse apartado de la obediencia romana la mayor parte de Alemania, y Francia; con que aunque fuese admitido por el Senado, y registrado en las cancillerías romanas, no pareció deberse publicar, por faltar aquellos pueblos al romano imperio; tratando antes Octaviano de reducirles a su obediencia; empleando en esto los años que pasaron hasta cerca del año de nuestra vida en el divino Oriente. (4)
Vino Octaviano por este territorio de Barcelona, fundó en el Vallès el castillo llamado de Octaviano, y en este tiempo San Cucufate, tomando el nombre por el gloriosísimo, y último triunfo del santo naciendo allí para la gloria. (5) 
Exaltó a nuestra excelentísima Barcelona, con el blasón de colonia romana, y otra libre, y no pechera Roma: Pasó de Barcelona a Lérida, y le concedió exenciones itálicas, condecorándola munícipe: confírmase con las medallas, que hemos ponderado hablando en otra ocasión de Lérida. (6) 
Y son las que se siguen.
1. AVGVSTVS DIVI F. E. R.
2. MVN ILERDA.
Importa para la inteligencia de lo escrito, y de lo que se escribirá, entender qué cosa era colonia, qué munícipe, qué ciudad latina, confederada, y estipendiaria.
Colonias, unas se llamaron romanas, estas participaban con igualdad los privilegios de Roma, y eran sus ciudadanos admitidos a los cargos del romano imperio, tenían sus presidentes a los cuales corresponden ahora los conselleres, o jurados, y cien ciudadanos para los consejos a los cuales llamaban decuriones, llamándose en Roma senadores.
Las colonias latinas no eran iguales a las exempciones romanas, sólo se hallaban favorecidas con la amistad, y confederación romana; pero el modo de gobierno era uno con las romanas colonias.
Las munícipes, eran ciudades a las cuales concedían los romanos vivir con sus leyes, y eran admitidos los ciudadanos a los honores que pertenecían a los ciudadanos romanos.
Las latinas no eran partícipes del privilegio de ciudadanos romanos, sólo eran libres de cargas, y tributos, como los pueblos de Italia: Favorecían a Roma en las guerras, y no podían moverla sin licencia del senado romano.
Confederadas, eran las amigas de Roma, sin otra exención, que el buen trato, y correspondencia amigable, y servían sin sueldo en las guerras.
Estipendiarias, eran los pueblos que servían a Roma por el interés del sueldo que les daban.
Comprendidas estas diferencias de pueblos, que serán muy a propósito para la inteligencia de la historia; teniendo ya Octaviano a su orden las provincias de España, y habiendo favorecido a Cataluña, pasó a Roma, recibido con alegría universal el año 21 antes de Cristo. Se detuvo en Roma adorado de aquella república, consiguió la quietud universal del Orbe, domada ya la Francia, y Alemania, y gobernándose España por sus ministros con todo acierto, sin que en estos veinte y un años que van de la vuelta a Roma hasta el Nacimiento del verdadero Hijo de Dios, y Señor nuestro, hallemos cosa que referir de esta provincia; sino que en este tiempo la ciudad de Tarragona fabricó un suntuoso templo a Octaviano, consagrándole Ara como a Dios, en la cual cierto día hallaron una Palma, nacida en la viva piedra: Ufanos, admirados, y contentos los tarraconenses lo participaron a Octaviano por sus embajadores, el cual dando a comprender que no le hacía al caso, respondió discreto que pocas ocasiones tendrían fuego en el Ara, pues había nacido la Palma; pero no obstante el picante, fue el caso admirado en Roma, asegurando feliz, y venturoso su gobierno en el augurio, o pronóstico.
1. C. V. T. T.
2. CAESAR. AVGVS-
TVS. DIVI. F. PATER
PATRIAE.
3. AVGUSTI. F. COS.
DESIG. PRINC. JV-
VENT. C. L. CAESARES.

También sucedió un prodigio en Gerona a 8 de septiembre, año 3945, día en que nació la Aurora de Gracia para asegurarnos la venida del sol de justicia su hijo, y de todos Dios. En este día feliz que lo fue para Cataluña, y particularmente para Gerona, sucedió en esta ciudad, que una fuente que se halla en el Valle Tenebroso sobre el monasterio de San Daniel, en lugar de agua manó aceite por espacio de doce horas continuas; de que admirados los romanos pusieron guarda en la fuente llamándola romana, y no permitieron que otros bebiesen de aquellos
cristales, que son muy saludables. (7)
Hallándose todo el mundo en paz, se publicó el edicto que había firmado, y decretado en Tarragona para que se registrase el Orbe. El año cuarenta y dos de su imperio fue publicado, y ejecutado; y obedeciendo el Santo Patriarca Joseph, con su querida esposa la virgen nuestra señora partió de Nazaret a Belén, solar de su real familia, y casa; adonde no hallando abrigo, ni posada entre los hombres, eligió Dios la compañía de los irracionales, y el pobre, y después rico palacio del portalejo antiguo de Belén, teatro de la mayor maravilla, depósito, y sagrario santo de Dios hombre, uniéndose, o bajando el cielo a la tierra, y el justo rocío que deseaban, y fervorosos solicitaban los santos, gloria en los cielos, paz en la tierra, y remedio de nuestro mortal daño por la culpa del primer hombre, año del mundo 3961 o 3965.

Dejemos en este estado, lo que sucedió en los siguientes quince años de la vida de Augusto; y concluyamos felizmente este capítulo, y libro con la gloria, y dicha mayor de los hombres, para comenzar el siguiente con la gloria de Dios recién nacido, que por su infinita misericordia nos favorezca para eternamente emplearnos en adorarle, y servirle.

4-7 Victorias de Escipión asistido de Cataluña, que se defiende del cartaginés

Capítulo 7. Victorias de Escipión asistido de Cataluña, que se defiende del cartaginés, y guerras de Indíbil, y Mandonio (Catalàn) catalán (catalanes).

Hallándose Escipión en Tarragona, y no queriendo dar carga, y disgusto a Cataluña que le seguía, envió a Roma por vestidos, pan, vino, aceite, xarcias (jarcias), velas, y cuanto convenía para las armadas de mar, y tierra, que luego le fue remitido, pero salteado de los cartagineses, dio que sentir, y padecer a los soldados.

Victorias de Escipión asistido de Cataluña, que se defiende del cartaginés,

Asdrúbal en Cartagena llamó a los españoles de su séquito, y co los africanos se previno por mar, y tierra: no se olvidó Escipión, pues juntando 35 galeras, fue a encontrar al enemigo, eligiendo oponérsele por mar, receloso de las fuerzas de la tierra: le buscó, y le halló en Ebro, bien descuidado; pero como en la costa en aquel tiempo hubiese muchas torres de atalayas, fue descubierta la armada de Escipión, por los fuegos que prevenía la costa: este aviso puso en desorden a los de Cartago, acudieron como en tropel a embarcarse, asegurados que los enemigos venían por mar: llegó la armada romana con buen orden, y sosiego, embistió, y a poco tiempo echó a pique cuatro galeras de Cartago, y tomó dos; y aunque las demás se defendieron, pero superadas del arte, y valor romano, volvieron las proas, y eligieron en la huida su salud: las siguió el vencedor, y alcanzadas, unas dieron en tierra, y otras quedaron rendidas: vencidas estas, se retiraron las naves de Cartago, y perseguidas de Escipión, abandonados los buques, salió la gente en tierra, y quedó el romano, señor de la contraria armada, y del mar.

Siguió el romano capitán su fortuna, embistió a Alicante, que se llamaba Honosca, y destruida esta pasó adelante a Cartago la nueva: la entró, la saqueó, y la quemó: entró después tierra adentro hacia Guadarrama, taló, y destruyó el país, y conseguidas estas victorias, volvió a Tarragona, pasó a Ibiza, la dominó, y admitió la amistad de Mallorca, y Menorca.

Asdrúbal viendo ocupado al enemigo, pretendió vengarse de Cataluña, entrando por el Ebro al Campo de Tarragona, no consiguió su intento, por hallarse prevenido, y bien resguardado el país, y llegó a Cartagena a curar sus daños, y los de aquel lugar. (3)

Los pueblos de la otra parte del Ebro, Navarra, Viscaya, y Guipuscoa (Vizcaya y Guipúzcoa), siguiendo al vencedor se apartaron del vencido, y buscaron el romano favor, que lograron, y logró Escipión passar con su ejército a la otra parte de Ebro en daño de los pueblos que seguían a Cartago: se volvió a Tarragona por los Vaseos, que eran Cuenca, Ocaña, Toledo, Segovia, Valladolid, y sus comarcas, queriendo antes sujetarles.

(N. E. De Cuenca a Valladolid hay a pie 338 km.)

Ponerla mirando para Cuenca

Hallándose Escipión en Tarragona dio noticias al Senado de sus victorias, pidió le aliviasen del gobierno de España, no consintieron los romanos, pero le concedieron por su descanso, y por compañero a su hermano Publio Cornelio Escipión, y mientras venía el hermano, admitió la amistad de los Celtíberos. (4)

Bien juzgaban los romanos, tener el dominio de Cataluña, pero no era tan fácil, pues de las cenizas del muerto Andrúbal renacieron Indíbil, y Mandonio príncipes catalanes Ilergetes, para la venganza contra los romanos: juntaron estos capitanes a sus vasallos, y amigos: bajaron a los lugares que ocupaban los romanos, los destruyeron con furor militar: acudió al oposito diligente el romano, con ejército formado de naturales de Cataluña (que siempre ha padecido en la división) y encontrando a los enemigos poco advertidos, fácilmente fueron deshechos, y se retiró Mandonio, con los que pudo recoger, a la montaña.

No faltó Asdrúbal a su amigo, pues de Portugal vino a defenderle muy pujante, y tal que temiéndole Escipión, con arte desvió el encuentro solicitando a los Celtíberos nuevos amigos, que entrasen por las tierras que seguían a Cartago, y le salió bien el ardid; porque Asdrúbal apartándose de Cataluña, acudió donde tenía más que perder.

Apartado Asdrúbal, volvió Escipión a Tarragona, la fortificó con nuevas murallas, y la adornó con bellos edificios: llegó de Roma su hermano de Eneo Publio Cornelio para su descanso, le admitió alegre, obedeciendo al Senado, con la puntualidad, y respeto romano: pasaron estos hechos hasta el año 213 antes de Cristo. (5)