Mostrando entradas con la etiqueta Cayo Annio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cayo Annio. Mostrar todas las entradas

Capítulo 7. Guerras de Cataluña en defensa de Sertorio

Capítulo VII.

Guerras de Cataluña en defensa de Sertorio, y de este contra Pompeyo, hasta la muerte de Sertorio: Trofeos de Pompeyo por sus victorias: vuelve a Roma: Favorece a Cataluña: Estatua que le consagró Manresa: Edificios de este tiempo de esta ciudad, y Argollas de Atalavaca (Altavaca más adelante), y otras.

ocho segundos república, Qué república ni qué cojones ! La república no existe, idiota !

Hallándose en África Sertorio, fácilmente se apoderó Cayo Annio de Cataluña, y después de España, ya porque se hallaba distante Sertorio, como también porque le querían mucho en esta Citerior Provincia por ser natural de ella, lo que comprobó como verdadero, y legítimo hijo defendiendo a sus paisanos (Paysanos), que les quería castigar en Roma la parte vencedora de Sila por haber seguido, y defendido a Sertorio: agradecida a su singular patrocinio la Tarragonès provincia (tarragonesa), le consagró estatua en Tarragona con la inscripción referida que lleva Pujadas lib. 3. c. 6. con autoridad de Morales, y Icart, diciendo (que) se la dedicaron por la constancia, y fidelidad, con la cual había defendido el bien público de esta provincia.
Roma, con la moderación, parcimonia (parsimonia), y aplicación, crió sus hijos señores de sus pasiones, y del Orbe, concediòles (les concedió) dios fausto, permitiòles (les permitió) riquezas; y olvidados de Roma por
mirar por sí, (perdieronse : perdiéronse) se perdieron con su madre Roma: las delicias sin medida, y la vanidad ostentosa fueron contra Roma, destruyeron a Roma, saquearon a Roma, y acabaron con Roma; y no contentos sus ingratos hijos de los daños de la Patria, pasaron a las Provincias para acabar con el nombre Romano, y con la posteridad toda. 
Volvió Sertorio de África, admitido, y seguido en España: su valor, y arte robaron los coraçones Españoles: como diestro capitán juntó ejército de sus amigos, y como prudente ministro conociendo el genio español, llenòle de aplausos, cargòle de honores, y alivióle (tildes diferentes) de cargas, no permitiendo se diese cosa a los soldados, queriendo que España en todo fuese la antigua, y libre Roma, y se opusiese a Roma:
formó Senado, nombró 300 ancianos Senadores, no por favorecer a España, si por irrisión de Roma, y para que en todo la imitase: formó
Escuelas, fundó Universidad, adonde se enseñasen las buenas, y liberales artes, en Huesca, primera de España, y origen de sus Escuelas.
Los enemigos de Roma, que la dominaban en Sila, enviaron a Cataluña contra los otros enemigos desterrados de Roma, para que fuese España teatro de miserias, y funestos estragos, como lo había sido su triste madre Roma: vino Tito Didio, y fue vencido por Sertorio, que continuó sus progresos contra Apio Metelo a quien venció en Aragón (si hubiese existido), y contra Lucio Domicio a quien (destroçò) destrozó en Cataluña año 78 antes de (Christo) Cristo.
Pasó de la Galia Narbonense el procónsul Lucio Lolio Manilio a defender a los suyos, y corrió peor fortuna que los otros, pues con pérdida, y descrédito se hubo de retirar en Lerida (Lérida), adonde (donde) murió de las heridas. (1: Episc. Ger. lib. 8 c. de Sertorio. Orosi lib. 5. c. Bellum mit. Garib. lib. 6. c. 7. Pujad. Cor. de Cat. lib. 3 c. 61.)
Año antes del Divino Nacimiento 77 a grande daño se aplicó remedio grande, pues eligieron en Roma al gran Pompeyo (tocayo de Fabra) contra Sertorio: en este tiempo ya no se contendía, ni pretendía el dominio de España, sino quién había de dominar, o Roma a España, o España a Roma; y consiguiera el Imperio España, si la fortuna hubiese continuado en favorecerla, y a haber llegado el tiempo dispuesto por la Divina Justicia, para acabar del todo con la Romana República.
Venía pujante Pompeyo con dos grandes ejércitos; pero no se descuidó Sertorio: previno su ejército de nuestros españoles, y de Perpenna que había venido de África con mediano ejército con color de favorecer a Sertorio, que se prevenía fuerte para oponerse al enemigo; y dejando Sertorio, con su gente a Perpeña (Perpignan, Perpiñán) en Cataluña, pasó con el ejército español hacia Valencia (Valence, Francia), juzgando tomaría los pasos, y los defendería Perpenna, impidiendo la entrada de Pompeyo en Cataluña por Francia: o no quiso, o no supo acuparlos (ocuparlos) Perpenna, y dio lugar al enemigo para el viaje; de que enfadados sus soldados le obligaron a dejar Cataluña, y a juntarse con Sertorio, adonde acudió Pompeyo con su ejército; y después de haberles vencido, bajó a los Pirineos a descansar, y pasó allá el invierno año 74 antes de Cristo: dejó sus estancias, se puso en Campaña, peleó victorioso contra Hirtulejo capitán de Sertorio, y otras ocasiones con varia fortuna contra Sertorio; quedando en otra vencido, y herido Pompeyo, y victorioso Sertorio: el cual para variar la fortuna se retiró a Calahorra, adonde le siguió Pompeyo que puso el asedio, librándola valeroso Sertorio, lo que motivó a Pompeyo para retirarse a Cataluña. 
En esta guerra sirvió Spurio Pompeyano general de la caballería, que murió en Barcelona, y fundó por voto el Templo de Esculapio: consta de una piedra que se hallaba en el muro antiguo de Barcelona, y la inscripción de ella es como se sigue. Fue inscripción de sepulcro; y el Templo, el de San Miguel como veremos.

D. M. S.
BELLO. SERTORIANO. VVLNERE. SVSEPTO. 
A. CALIGVRRITANO. INVIA. QVEM MANV. 'EX 
TEMPLO. FODI. ACQVIRENDE. VALETVDINIS. 
GRATIA. BARCHINONAM. PETII. ESCVLAPIO. 
VOTA. VOVI. TEMPLVM. INGRATO. VT. FIERET. 
STATVI. MORTE. IMMATVRA. ME. INTERCI-
PIENTE. ET A. VALETVDINE. ET. AB. AVRA. 
ADOLESCENTEM. MISERABILITER. DESTITV-
TVM. VIDES. EQ. M. SP. POM.

Volvió a rehacerse con sus amigos Sertorio, volvió a Cataluña, donde tuvo grandes batallas, y terribles encuentros con sus enemigos, con varia fortuna sobre Lérida, y Tarragona, donde sin duda sucedieron hechos gloriosos, que merecían historia de la nación Catalana (ja ja ja!); pero el descuido nuestro, y poco afecto de los Romanos, han ocultado a la posteridad las memorias.
Si como Sertorio fue valiente capitán, hubiese sido prudente, y prevenido, España dominara a Roma, y no hubiera vuelto a señorearla Roma por la muerte desgraciada de Sertorio, que la ejecutó a traición Perpenna envidioso de la gloria, y valor de su amigo, al cual vengó Pompeyo verdaderamente grande en castigar traidores, desconocidos, e ingratos como lo había sido Perpenna favorecido de Sertorio hasta ser nombrado en su testamento heredero, cuya herencia no pudo lograr por la justa sentencia de muerte que mandó ejecutar Pompeyo, en su infame persona.
Acabó Sertorio con lástima, y desconsuelo universal de Cataluña, como lo prueban las agradecidas memorias, y más afectuosas de los Ausonenses, o territorio de Vique (Ausona), en la piedra que le consagraron, que la hallará el curioso en Morales, y Viladamor, citados por Pujadas lib. 3. c. 65. 
Muerto Sertorio, volvió a Roma Cataluña, y lo demás de España. (2: página 85 del PDF, tomo 1.)
Los soldados ausetanos que siguieron a Sertorio se mataron, por no sobrevivir a la desgracia de su amigo, y de su Patria. Notable gloria de gentiles, y desesperación pusilánime, y falta de valor, prohibida por nuestra Santa Ley en los Católicos; consta de la inscripción de la piedra que refiere Pujadas, y es la que se sigue.

HIC. MVLTÆ. QVÆ. SE. MANIBVS. Q. SERTORII. 
TVRMAE. TERRAE. MORTALIVM. OMNIVM. PA-
RENTI. DEVOVERE. DVM. EO. SVBLATO. SV-
PERESSE. TÆDERET. ET. FORTITER. PVGNAN-
DO. INVICEM. CECIDERE. MORTE. AD. PRAE-
SENS. OPTATA. IACENT. VALETE. POSTERI. 

Sucedieron estas proezas hasta el año 69 antes de Cristo, en que volvió a Roma victorioso Pompeyo, dejando la memoria de sus trofeos (3) en los Pirineos (3) de Cataluña, en el término que divide a Corberans de los Fenolledas, a la raíz del monte que baja al collado de San Luis  formando varios montecillos; y no en el puerto de Andorra, y Atalavaca en dos grandes argollas. (4) 
Refiérome a Pujadas lib. 3. c. 66. y 67. Vuelto a Roma Pompeyo fue el amparo de esta provincia que le supo obligar.
Por los agasajos, y grandes favores que recibió del gran Pompeyo la ciudad de Manresa, nombrada, y célebre en este tiempo, le consagró estatua en Tarragona: dúdase cual fuese el favor que recibió Manresa de Pompeyo, y hay quien asegura ser el magnífico, y antiguo puente de piedra, que se halla sobre el río Cardener, que según la arquitectura, y antigüedad es de este tiempo; y para corresponder los de Manresa, dedicaron la estatua, e inscripción que se halló en Tarragona año 1642 y la refiere el canónigo Besora en un libro (mauscrito) manuscrito, que se guarda en la librería de los Padres Carmelitas Descalzos de Barcelona, y es la que se sigue.

GNEO POMPEO NI. TIT. ARCHIDVCI, LIBACTA
FERTOR. FACTIONE IN HISPAN. ET PACATO
PROV. TOTA. OB MAGNVM BENEFICIVM AB
EO LARGITER FAC MANRESENSES STATVAM.

Puede también ser, que en debida correspondencia de los beneficios, consagrasen los de Manresa al gran Pompeyo la Torre del Bren, que se halla a media legua de la Ciudad, adonde se juntan las aguas de Cardener con Llobregat, la cual es de la hechura, y traza de la de los

Scipiones, aunque no tan alta, y no tiene estatuas como la de los Scipiones; pero de su arquitectura se infiere ser de este tiempo, por la similitud que tiene con aquella. Y a no ser tradición en Manresa que fue
fabricada a expensas de la ciudad la grande acequia que entra dentro, tomando la agua de Llobregat pasadas de cuatro leguas de distancia, conducida por más de cuarenta puentes, de collado en collado, asegurara ser este el favor que recibió Manresa del gran Pompeyo, por ser tan grande obra verdaderamente Romana; pero bien quedamos, pues ya que no sea obra Romana, es Catalana (jua jua jua!), y de estos tiempos, para que conste el poder, y aliento de una sola ciudad de Cataluña, que ya florecía en valor, poder, y fuerzas en aquella primera antigüedad.
Las grandes argollas de hierro, que se hallan en las más altas cumbres del Puerto de Andorra, de las Peñas de Puche Perico, y Atalavaca en los Pirineos, parece cierto ser vanidad Romana, y de admiración por el lugar, y arte de fijarlas en la viva Peña, y en lo más alto de las más elevadas montañas, y sin duda denotaban algunas gloriosas acciones; pero en la realidad la antigüedad se ha llevado las noticias ciertas: no admito lo fingido, porque sólo busco lo verdadero. (jia jia jia!) 
La verdad es que aún tienen de grueso como un brazo del más grueso hombre, y de circunferencia como el brocal de un grande pozo, de los ordinarios que se hallan en Barcelona, y así parecen a los que las miran del Valle; pero estas no son los trofeos de Pompeyo, como consta del libro primero, capítulo primero, adonde manifestamos cuales fueron, y haberles mandado poner el gran Pompeyo, después de dominada España. Consta de la piedra que refiere Morales haberse hallado en Roma. Y es la inscripción como se sigue.

POMPEYVS. SICILIA. RECVPERATA. AFRICA.
TOTA. SVBACTA. MAGNI. NOMINE. INDE.
CAPTO. AD. SOLIS. OCCASVS. TRANSGRESSVS.
ERECTIS. IN. PYRINEO. TROPHEIS. OPIDIS.
DCCCLXXXVJ. AB ALPIBVS. AD. FINES. HISPA-
NIAE. REDACTIS. SERTORIVM. DOMVIT. BELLO.
SERVILI. EXTINCTO. ITERVM. TRIVMPHALES.
*CVRRVS. EQVES. ROMANVS. INDVXIT. DEINDE.
AD. TOTA. MARIA. ET SOLIS. ORTVS. MISSVS.
NON. SEIPSVM. TANTVM. SED. PATRIAM. CO-
RONAVIT.

Alibèrt, Occitania, Catalunya, Cataluña, Catalonia, Cataloniam, Cathalunya, Castella, Castilla; Rubricata; Romo; Sículo, Luso; Siceleo; Hibero; Hispan

5-6, Guerras en Cataluña contra romanos, y Sertorio:

Capítulo 6. Guerras en Cataluña contra romanos, y Sertorio: y a favor de Sertorio hasta su retirada a África: nota de Spurio Pompeyano, de la piedra de su sepulcro: y templo de Esculapio.

Alibèrt, Occitania, Catalunya, Cataluña, Catalonia, Cataloniam, Cathalunya, Castella, Castilla

Volvieron a la guerra los pueblos de esta provincia, y de las otras de España, y trataron en Roma del remedio, volviendo a enviar su cónsul Tito Didicio asistido por Legado de Quinto Metelo; y de Quinto Sertorio por Tribuno. Peleó el cónsul con los celtíberos, y Sertorio con esta provincia, donde estaba alojado en los términos, y lugar nombrado Catalon, con tal descuido como si se hallara en medio de la paz, y con tales atrevimientos militares, que obligaron al pueblo a ver si podía aliviarse de sus huéspedes; pero no juzgándose poderosos los del pueblo, llamaron a los lugares vecinos, llamados Girisenos con su ciudad, que acudieron prontos en daño de los romanos. Juntos estos pueblos, dieron en los descuidados romanos, mataron a los que pudieron alcanzar; pero algunos con Sertorio (que fue venturoso en asegurarse a tiempo con la retirada,) escaparon huyendo del rigor de los paisanos: los cuales poco cuerdos, después de la victoria, se pusieron a descansar, y dormir a sueño suelto, lo que fue su ruina. 

Sertorio, que se halló con pocos de los suyos, cuidó recoger los que huían, y juntados buena parte, a la noche llegó a la ciudad, que se hallaba bien descuidada, como si hubiese acabado con todo el poder romano, la halló cadáver en el sepulcro del sueño, y pudo entrar con facilidad; y ocupadas las plazas, y calles de la ciudad, acometió a los dormidos ciudadanos, que despertaron, para escarmiento de ignorantes, y descuidados: pasó Sertorio a filo de espada a los que halló a propósito para la guerra; y prosiguiendo la victoria, encaminó su pequeño ejército hacia los Girisenos, los cuales viéndole venir, y juzgando ser los suyos vencedores, salieron a recibirles desprevenidos, y hallaron la muerte en su inadvertencia, y en la vigilante diligencia de sus enemigos. (1)

Estas ciudades, y pueblos fueron en Cataluña, y no falta quien diga haber dado nombre a toda la provincia, lo veremos a su tiempo con el favor divino; pero qué ciudades fueron, varían las historias: convengo con Pujades, por las pruebas, y antiguas memorias, ser Castellón de Ampurias, por fundarse los otros autores, sólo en aparentes argumentos.

Se hallan en Castellón dos piedras, una como ara, hallada entre las ruinas del convento de San Francisco, y otra piedra de sepulcro, fuera la villa en un margen, de las cuales consta haberse llamado Castellón en lo antiguo, Castulon. (Castrum : Castulon : Castellón, Castejón, castillo; Cataluña es Castilla, catalán es castellano.)

GEN

CASTVL PRO SALV

P. C. LAELI. (L. F.

GEM V. L. S.)

 

D. M. S.

L. TVSCVS. CAST. GN.

F. OPT. AN. XXX. H.

S IVLIA. FELIS

SOROR. F. C. S. T. T.

Y se descubrieron en el término, ruinas de soberbios edificios romanos; de lo que se infiere también, ser Castellón fundación, y obra romana, y no fundada de la ruina de Ampurias; y de Catalon a Castulon, no hay más que una letra de diferencia, que pudo con el tiempo mudarse, como se ha mudado de Castulon en Castellón, y esto parece lo más verosímil.

(2: Tarafa desc. pop. Hisp. Pujades Cor. de Cat. lib. 3. cap. 57.)

Se añade a lo escrito, que los Gerisenos se hallan a una legua de Castellón, en el lugar antiguamente llamado la Gerissena, hoy Garriguella; y que fuese, o no ciudad, embaraza poco, pues como dice Aulo Gelio lib. 38. cap. 7. a todo lugar llamaban ciudad los romanos.

Dio tanto crédito a Sertorio en Roma, y en Cataluña, el arte con que había conseguido esta victoria, que abrió camino para las empresas que veremos en este mismo capítulo.

Acabó su gobierno Tito Didio, y el año 93 antes de Cristo, vino Publio Licino Crasso, y al 92 Fluvio Flaco, de los cuales no se halla memoria por sus hechos, en las historias.

Logró la quietud España, por la inquietud, y estragos de la romana república dividida en civiles guerras para su ruina: poco podían cuidar de las otras provincias, habiendo tanto que remediar en la propria. Fue muy ponderable lo que padeció Roma en las civiles guerras de Mario, y Sila: nombró la república pretor de España a Sertorio bien visto en ella por sus relevantes prendas; pero salió de Roma pretor, y vino fugitivo a ampararse en esta provincia (siempre consuelo, y defensa de héroes perseguidos) porque había ocupado a Roma su enemigo Sila.

Llegó año 79 antes de Cristo, con el nombre de pretor, el que antes fue fugitivo, con los amigos, mundo, que seguían su fortuna: Por el mal tiempo dieron sus galeras en las costas de Francia, allí con algunos dineros que dio a los franceses, abrió camino para entrar en Cataluña, donde fue bien recibido, y asistido de los amigos, que había sabido ganar en su pasado gobierno: tomando los pasos del collado del Portell, alojó a los paisanos, que le seguían, en Portús, Bellaguarda, y la Junquera. 

Sila su enemigo envió por Francia a Cayo Annio, el cual llegando a vista de nuestro ejército, y no pudiendo pasar por el estorbo de los que se hallaban bien defendidos en sus puestos, alojó su ejército dentro Rosellón, en el lugar del Boló. Viendo Annio tan cerrado el paso, pensó con arte engañar a su enemigo, le envió embajada para tratar de paz; y llegando el poco advertido Salinator, (al cual había encargado la guardia Sertorio) a parlamentar con Annio, le mataron a traición infamemente, logrando el paso con tan vil arte; porque los pueblos, muerto su capitán, se volvieron a sus casas.

Entró Annio por Cataluña, con fuerte oposición, que superó vencedor en daño grande de la provincia. (3)

Asentado Annio en Ampurdán, Cornelio Cinna que le seguía, fundó un pueblo de su nombre, que algunos pretenden ser Figueras, y esto no es posible por estar ya fundada año 225 antes de Cristo, según la relación, y pruebas de Pujades; principalmente por la piedra que se halla en el cementerio de la iglesia de san Pedro de aquella villa, dedicada a Marco Lavinio siendo cónsul, que lo fue dos veces, y la última año 225 antes de Cristo, que van 146 años, hasta la edificación de Cinna: la inscripción de la piedra es como se se sigue. 

D. M.

M. VAL. LAVINO. BF. 

COS. M. VAL. GEMI-

NVS. FRATRI OPTI- 

MO. 

Es Figueras villa ilustre del Principado, favorecida de los Señores Reyes, y siempre plaza de armas para la entrada de Rosellón, muy fina, y constante en el Real Servicio, y defensa de la Patria: apreciada, e ilustrada con defensas, y privilegios de los Señores Reyes de Aragón, y antiguamente obispado, dando al cielo mártires año 286 como veremos: no siendo Figueras la fundación de Cinna, parece ser Cistella por hallarse cerca de Figueras, y a tres leguas de la Junquera, que es el cómputo que le dan las historias romanas. (5)

Sertorio estaba por este tiempo en la Metrópoli de Tarragona: advertido de la desgracia de sus amigos, juzgándose sin poder para mantener su partido, pasó a la África donde le dejaremos hasta su vuelta a esta provincia. Annio fue venerado español mecenas, como consta de la piedra, y estatua, que le consagró en Tarragona esta provincia con la inscripción siguiente. 

 

C. ANNIO. L. F. QVIR.

FLAVO. JVLIOBRI-

GENSI. EX GENTE. 

CANTABRORVM.

PROVIN. HISP. CITE-

RIOR. OB. CAVSAS.

VTILITATES. QVÆ.

PVBLICAS. FIDELI-

TER. ET. CONSTAN-

TER DEFENSSAS.