Libro 6, capítulo 1. Del santísimo nacimiento en la noche

Libro VI de los anales de Cataluña.
Del divino nacimiento: de los emperadores que dominaron a Cataluña con la entrada de varias naciones hasta la de los Godos.

los reixos de Orién eren catalans

Capítulo 1.
Del santísimo nacimiento en la noche:
Participa España de la claridad, y en el día aparecen tres soles: 
se refieren los hechos de Augusto hasta su muerte: 
De la venida a esta provincia del cuerpo de San Forcián, y se habla de los Santos Inocentes.

Ya los suspiros ardientes, y fervorosas lágrimas de los santos patriarcas antiguos detenidos en la lobreguez del limbo, habían penetrado al cielo, y llegado al tribunal divino obligándole a la mayor fineza, a la más grande misericordia, y al sumo desahogo del amor divino, bajando el cielo y la tierra, Dios hecho hombre, la tierra cielo, y juntos lo creado con lo increado, lo finito con lo infinito, lo caduco, y mortal con lo firme, y eterno, Dios vestido de nuestro sayal para adornarnos de galas celestes. O bondad divina! Cómo bajáis para levantarnos? Cómo os humilláis para exaltarnos? Cómo lloráis para favorecernos? Cómo estáis desnudo para vestirnos? Cómo pobre, Dios de inmensas riquezas para ofrecérnoslas?
De qué tanto favor, Dios mío? De qué tales gracias? De qué tan inmensas misericordias? Vos lo sabéis solo, Vos infinitamente sabio podéis llegar a comprenderos.
Nació Dios para nuestro remedio en aquella, no noche, (si) sino día para la tierra, pues salió el sol divino, dándole los ángeles la gloria, y los hombres el bien venido (la bienvenida), vistiéndose cielo, y tierra de la
claridad inmensa del recién nacido. Cantaron los ángeles aves celestes dulces motetes; trinaron las aves en festivas voces alegres júbilos, reverdecieron los árboles, campearon las flores, alegráronse las plantas: todo fue primavera, todo júbilo, todo gloria, todo consuelo, en cielo, ángeles, tierra, hombres, plantas, árboles, y flores, porque nació Dios: todo el mundo se alegró con Dios, y quién excede a todo lo criado como la Virgen Madre, viéndose ya Madre (de) Dios, qué haría? Qué diré?Dejémoslo a la piedad cristiana, que mi pobre navecilla se anega en mar de tan infinitas misericordias. Rindo a Dios las gracias, dé enhorabuenas a la Virgen Madre su santísimo esposo que sólo es digno de tal esposa, y de tener en lugar de hijo, al que lo es de Dios, y verdadero Dios, de darle las gracias, de rendirle obsequios, de hablar por los hombres, electo de Dios para tan alta Gloria.
Nació pues Dios a los 25 de diciembre, año del mundo 3965, según la cuenta que llevo siguiendo a San Gerónimo, y a otros, 3961 según Beuter; (1) ) no pudiéndome ajustar a la cuenta de muchos que dicen (que) nació Dios a los 5199 años, (2) porque a esta cuenta varían los años del Diluvio, y Población de España. 
Con la gloria del cielo, se alegró aquella santa, y dichosa tierra, y se alentó la nuestra con la claridad celeste de aquella noche, participando España de los divinos favores; y si nació Dios en Belén, y envió los ángeles a los pastores, y a los Reyes la Estrella, para España tuvo tres soles que le dieron noticias, de la divina fineza, previniéndola para la Fé que había de recibir; y si en Judea, que había de ser la primera que admitiría la Fé, nació Dios, a España que había de ser la primera de los gentiles, y segunda respecto de Judea, la previno Dios por los tres soles, que se redujeron en uno en vaticinio de la constante Fé en su santísimo misterio de Dios Trino, y uno; (3) o en feliz anuncio de los tres soles de la iglesia, y piedras en que la fundó Cristo, San Pedro, San Jayme (Santiago), y San Pablo, los cuales habían de venir a darle luz, y sacarla de las tinieblas del gentilismo, plantando el árbol salutífero, y estandarte de nuestra (Redempcion) Redención, y dilatándole con (opimos) óptimos, y abundantes frutos en Cataluña. (4)
Con los prodigios de la claridad de la noche, y tres soles del día en que nació nuestro Señor, admirados los catalanes de tales maravillas, solícitos procuraron (comprehenderlas) comprenderlas; y por los judíos que entonces estaban en Cataluña, y en las otras provincias de España entendieron lo que había sucedido en Belén, y después la visita de los Reyes, y otras maravillas de nuestro Dios, y Señor, publicando curiosos la venida de un grande Profeta, y otros la del verdadero Mesías: para enterarse de la verdad, partieron algunos de esta provincia, a visitar a Jesús, y a su Madre Santísima, como diremos.
Poco se halla de Cataluña, (nada en absoluto) en los primeros años de Cristo, y últimos de Augusto, porque como todo estaba en paz, y era justo el gobierno de Augusto, no había quejas, ni ocasión de disgustos: sólo en el territorio de Belén se enfureció Herodes contra los Santos Niños Inocentes, mandando matarles por quitar la vida al Señor de ella Jesús, juzgando encontrarle entre los otros. No la perdió el Señor, pues no había llegado su hora, y la perdió un hijo del propio Herodes. 
Bárbara crueldad! De esta victoria de los Santos Inocentes, ha participado Cataluña el patrocinio consiguiendo (como es común) tres, en Barcelona dos ofrecidos a su catedral por el Rey Don Juan Primero, a quien se los presentó Venecia, como veremos, y la iglesia de (Torellò) Torelló del obispado de Vique (Vic, Vich, Ausona), otro a quien llaman San Forcián, enviado del cielo por ministerio de una Paloma, que con su pico trajo a esta villa la urnilla en que estaba depositado el santo, y pequeño cuerpo; y habiendo antes bajado en una fuente cerca de la iglesia, entró después en ella, y dejó la urnilla en el coro: resplandece el santo en este templo con grandes maravillas. Además de la tradición
antiquísima, hállase asegurado este prodigio en un tablón del altar mayor, y lo refiere Domenech Flos Sanctorum de Cataluña, parte primera fol. 118. Murió Augusto a quince años del santísimo Nacimiento de nuestro Señor, y 53 años de su imperio. (5)

Libro 5, Capítulo 13. Reside en Tarragona Octaviano: Confírmala colonia

Capítulo 13.
Reside en Tarragona Octaviano: Confírmala colonia: Conságranle templo: Concluye la fábrica del castillo Octaviano: Nombra colonia a Barcelona, y Municipal a Lérida: Firma, y decreta el edicto para registrarse el Orbe en Tarragona: Vuélvese a Roma, y hace nuestro Señor milagro en Gerona.

Reside en Tarragona Octaviano: Confírmala colonia: Conságranle templo:


Habiendo concluido Octaviano la guerra en Cataluña, y Cantabria, hubo quietud, y paz universal en todo el romano imperio, por señas que mandó cerrar el templo de Jano, que tenían abierto en Roma para patrocinio de estas guerras, que tanto cuidado dieron al imperio.
Estando ya descansando de las pasadas fatigas Octaviano en Tarragona, año 23 antes del Divino Nacimiento, llegaron embajadores de la Oriental India, y Sitas, ofreciéndole servicio, y suplicándole ser admitidos bajo su tutela, y fuerte presidio. (1) 
Emprendió la majestuosa fábrica del Imperial Palacio de Tarragona, que aún permanecen los vestigios delante la catedral, con nombre de Palacio de Octaviano, o ya porque le mandase fabricar, o ya porque le había favorecido con su asistencia más dilatada que la de César, al cual hacen algunos su fundador por una medalla que se halló en la pared de dicho Palacio, que parece daba indicios de haberle mandado fabricar César; (2) que puede ser, y (perficionarle) perfeccionarlo Octaviano. La medalla es como se sigue.
JVLIVS CÆSAR AVG. 
P. M. T. P. 

Confirmó a Tarragona Octaviano, las (exempciones) exenciones romanas, asegurándola colonia, como César, y Escipión. (3)
Residiendo este año en Tarragona, dispuso, decretó, y firmó el edicto del registro universal de los individuos sujetos al romano imperio manifestando su naturaleza, padres, y lugar donde vivían, el cual edicto no pudo mandar publicar este año, por haberse apartado de la obediencia romana la mayor parte de Alemania, y Francia; con que aunque fuese admitido por el Senado, y registrado en las cancillerías romanas, no pareció deberse publicar, por faltar aquellos pueblos al romano imperio; tratando antes Octaviano de reducirles a su obediencia; empleando en esto los años que pasaron hasta cerca del año de nuestra vida en el divino Oriente. (4)
Vino Octaviano por este territorio de Barcelona, fundó en el Vallès el castillo llamado de Octaviano, y en este tiempo San Cucufate, tomando el nombre por el gloriosísimo, y último triunfo del santo naciendo allí para la gloria. (5) 
Exaltó a nuestra excelentísima Barcelona, con el blasón de colonia romana, y otra libre, y no pechera Roma: Pasó de Barcelona a Lérida, y le concedió exenciones itálicas, condecorándola munícipe: confírmase con las medallas, que hemos ponderado hablando en otra ocasión de Lérida. (6) 
Y son las que se siguen.
1. AVGVSTVS DIVI F. E. R.
2. MVN ILERDA.
Importa para la inteligencia de lo escrito, y de lo que se escribirá, entender qué cosa era colonia, qué munícipe, qué ciudad latina, confederada, y estipendiaria.
Colonias, unas se llamaron romanas, estas participaban con igualdad los privilegios de Roma, y eran sus ciudadanos admitidos a los cargos del romano imperio, tenían sus presidentes a los cuales corresponden ahora los conselleres, o jurados, y cien ciudadanos para los consejos a los cuales llamaban decuriones, llamándose en Roma senadores.
Las colonias latinas no eran iguales a las exempciones romanas, sólo se hallaban favorecidas con la amistad, y confederación romana; pero el modo de gobierno era uno con las romanas colonias.
Las munícipes, eran ciudades a las cuales concedían los romanos vivir con sus leyes, y eran admitidos los ciudadanos a los honores que pertenecían a los ciudadanos romanos.
Las latinas no eran partícipes del privilegio de ciudadanos romanos, sólo eran libres de cargas, y tributos, como los pueblos de Italia: Favorecían a Roma en las guerras, y no podían moverla sin licencia del senado romano.
Confederadas, eran las amigas de Roma, sin otra exención, que el buen trato, y correspondencia amigable, y servían sin sueldo en las guerras.
Estipendiarias, eran los pueblos que servían a Roma por el interés del sueldo que les daban.
Comprendidas estas diferencias de pueblos, que serán muy a propósito para la inteligencia de la historia; teniendo ya Octaviano a su orden las provincias de España, y habiendo favorecido a Cataluña, pasó a Roma, recibido con alegría universal el año 21 antes de Cristo. Se detuvo en Roma adorado de aquella república, consiguió la quietud universal del Orbe, domada ya la Francia, y Alemania, y gobernándose España por sus ministros con todo acierto, sin que en estos veinte y un años que van de la vuelta a Roma hasta el Nacimiento del verdadero Hijo de Dios, y Señor nuestro, hallemos cosa que referir de esta provincia; sino que en este tiempo la ciudad de Tarragona fabricó un suntuoso templo a Octaviano, consagrándole Ara como a Dios, en la cual cierto día hallaron una Palma, nacida en la viva piedra: Ufanos, admirados, y contentos los tarraconenses lo participaron a Octaviano por sus embajadores, el cual dando a comprender que no le hacía al caso, respondió discreto que pocas ocasiones tendrían fuego en el Ara, pues había nacido la Palma; pero no obstante el picante, fue el caso admirado en Roma, asegurando feliz, y venturoso su gobierno en el augurio, o pronóstico.
1. C. V. T. T.
2. CAESAR. AVGVS-
TVS. DIVI. F. PATER
PATRIAE.
3. AVGUSTI. F. COS.
DESIG. PRINC. JV-
VENT. C. L. CAESARES.

También sucedió un prodigio en Gerona a 8 de septiembre, año 3945, día en que nació la Aurora de Gracia para asegurarnos la venida del sol de justicia su hijo, y de todos Dios. En este día feliz que lo fue para Cataluña, y particularmente para Gerona, sucedió en esta ciudad, que una fuente que se halla en el Valle Tenebroso sobre el monasterio de San Daniel, en lugar de agua manó aceite por espacio de doce horas continuas; de que admirados los romanos pusieron guarda en la fuente llamándola romana, y no permitieron que otros bebiesen de aquellos
cristales, que son muy saludables. (7)
Hallándose todo el mundo en paz, se publicó el edicto que había firmado, y decretado en Tarragona para que se registrase el Orbe. El año cuarenta y dos de su imperio fue publicado, y ejecutado; y obedeciendo el Santo Patriarca Joseph, con su querida esposa la virgen nuestra señora partió de Nazaret a Belén, solar de su real familia, y casa; adonde no hallando abrigo, ni posada entre los hombres, eligió Dios la compañía de los irracionales, y el pobre, y después rico palacio del portalejo antiguo de Belén, teatro de la mayor maravilla, depósito, y sagrario santo de Dios hombre, uniéndose, o bajando el cielo a la tierra, y el justo rocío que deseaban, y fervorosos solicitaban los santos, gloria en los cielos, paz en la tierra, y remedio de nuestro mortal daño por la culpa del primer hombre, año del mundo 3961 o 3965.

Dejemos en este estado, lo que sucedió en los siguientes quince años de la vida de Augusto; y concluyamos felizmente este capítulo, y libro con la gloria, y dicha mayor de los hombres, para comenzar el siguiente con la gloria de Dios recién nacido, que por su infinita misericordia nos favorezca para eternamente emplearnos en adorarle, y servirle.

Capítulo 12. Pasa Sexto Pompeyo a Roma: Guerra en Cataluña de los Ceretanos,

Capítulo 12.
Pasa Sexto Pompeyo a Roma: Guerra en Cataluña de los Ceretanos, y Salusios contra Octaviano: Principio de la cuenta de la Era del César: Y destrucción del templo de Bona.

Capítulo 11. Entran los hijos de Pompeyo en España


Mataron al tirano, resueltos Bruto, y Casio; pero no supieron cuerdos matar la tiranía en Antonio; quedando Roma, aunque vengada, no libre, pues sólo mudó de tiranos, permaneciendo la misma tiranía del muerto César, en Marco Antonio, Marco Lepido, y Octaviano.
Llegando el aviso de la muerte de César a Cataluña, donde estaba oculto Sexto Pompeyo, salió a llamar a sus amigos, formó ejército, pasó a la ulterior España, venció los capitanes de César, y se apoderó de España; y ajustado con Lepido, que había venido a defenderla, entrambos volvieron a Roma año 41 antes de Cristo. (1)
Desgraciada fue Roma en la ambición de sus hijos, pero venturosa en la misma tiranía que ha acabado con las demás provincias, pero a ella le dio la salud, libertad, y quietud en Octaviano, cediendo a su fortuna las artes de Antonio, y valor de Lepido. Mataron de orden de Antonio a Cicerón, se le dedicó estatua en Tarragona, cuya inscripción es la que se sigue. 
M. TVLIO. CICERONI.
M. F. ROMANAE. FACVN-
DIAE. PRINCIPI. QVAEST.
AEDIL. COS. PROCOS.
IMPERATORI. P. P. AR-
PINATES.

Se acordó Octaviano de Cataluña, que estaba en armas para defender a Lepido, armándose fuertes los ceretanos pueblos; y para reprimirles año 38 antes de Cristo envió a Gneo Domicio Calvino, que peleó con estos pueblos con varia fortuna por sus capitanes, saliendo a lo último vencedores.
Les aprovechó poco a los romanos su victoria, pues rehaciéndose, y volviendo a formar ejército los ceretanos, obligaron a Domicio a oponérseles; pero con poca fortuna, pues nuestros paisanos circuyeron su ejército, y le embistieron con tal valor, que los romanos hallaron su defensa, sólo en la infame fuga, siguiéndoles Domicio su General, de que avergonzado castigó a los suyos; y como todos habían faltado, castigó a algunos, y advirtió a los otros como debían obrar para el crédito de los romanos.
Aprovechó el remedio, pues volviéndoles a la cara del enemigo, embistieron resueltos, y constantes: consiguieron la gloria de la victoria, y los frutos en los despojos que sobraron, los cuales se les concedió Roma por el triunfo, y para reparar el palacio de Octaviano; quedando después estos pueblos amigos de Octaviano muy a su costa. (2)
En prendas de agradecidos, por lo bien que habían librado de ser vencidos, contaron los años estos pueblos de Cerdaña, y les siguió Cataluña, por los del gobierno de Octaviano, llamándolos la Era de
César. (3) 
Además de las escrituras, y autores, tenemos la prueba en Barcelona delante la puerta del cementerio antiquísimo de la iglesia de San Pablo, que es epitafio del sepulcro del serenísimo señor conde de Barcelona Wifredo III. Nota grande, y descuido sin disculpa de nuestros mayores, que se halle tan olvidado, y desconocido el lugar del entierro de un Príncipe tan grande, que adelantó las catalanas glorias, y abrió camino a los hechos de los Condes, y de los vasallos que fundaron, y dilataron sus dominios, y de los que los conservan, y que fieles desean mantenerlos bajo el suave, y amoroso yugo de tan católica, y real prosapia?
Esta piedra testigo de nuestro olvido, y monumento de nuestra ingratitud, es evidente silogismo que prueba la costumbre de Cataluña en contar por la Era de César (y los años de los reyes francos, Carlos, después de Odón u Otón).
Véase la inscripción, que es como se sigue.
SVB. HAC. TRIBVNA. JA-
CET. CORPVS. CONDAM 
VVIFREDI. COMITIS. FILII.
VVIFREDI. SIMILIMODO.
QVONDAM. COMITIS. BO-
NÆ. MEMORIÆ. (DIMI-
TAT. EI. DOMINVS. AMEN.)
QVI OBIIT VI. KAL. MADII. 
SVB ERA. C. M. L. II. ANNO 
DOMINI. CM. XIV. ANNO. 
XIIII. REGNANTE. CARO-
LO. REGE. POST ODONEM.

Añaden varios autores, que esta cuenta fue de orden de Octaviano, que habiendo vencido a Lepido, propuso al Senado romano, que tomasen cuenta del número de los que obedecían al romano imperio, y esto no pudo ejecutarse por las guerras contra Antonio, y se ejecutó estando en Tarragona Octaviano, y pacífico en su imperio como veremos; pero siente Baronio, con algunos, que se llamó Era, por as, que quiere decir moneda, por la que debían dar aquel año, para registrarse los individuos sujetos al romano imperio, (4) que es sólo confirmar esta última opinión.
Año 34 antes de Cristo, vino a España nombrado procónsul Cayo Norbano, que no tuvo lance, ni cosa de monta en Cataluña: tuvo reñida, y cruel guerra con otras provincias de España.
En este año, muerto ya Antonio, Octaviano juntó el Senado, y se nombró César, quedando al Senado romano aún señas de lo que había sido, por el gobierno que le participó Octaviano, que dividió la ulterior España en dos provincias, que fueron la bética que es Andalucía, concediéndola en gobierno al Senado; y la Lusitania que es Portugal, y Estremadura (Extremadura) reservándola para sí con toda nuestra Citerior, o Tarragonès España, porque pedía mayores fuerzas, y más autoridad para su provincia.
Concordes las romanas dependencias, quietada Italia, Asia, y Egipto, vino el mismo Octaviano a España año 26 antes de Cristo, temeroso de que no prendiese en las otras provincias de España el fuego encendido en Cantabria, y Salasios, o Salusios de Cataluña.
Hallándose en España Octaviano, emprendió la guerra contra los cántabros, que son navarros, y vizcaínos, y la misma Cantabria que le dio harto disgusto.
Encomendó a Varrón la guerra contra los Salusios, que son los pueblos de los Pirineos de Rosellón, (5) los cuales constantes la mantenían con vario marte; y no atreviéndose Varrón a acometerles juntos, con el tiempo esperó se dividiesen: divididos, tuvo varios encuentros, venció en algunos choques, de los cuales consumidos, y cansados los pueblos se sujetaron al romano capitán con pacto que diesen cierta cantidad de dinero, que admitió con engaño el romano Varrón sólo para tenerles reducidos en sus pueblos, a los cuales volvieron con quietud.
Estando nuestros paisanos en sus casas descuidados, Varrón con afrenta del nombre romano, y vileza indigna aun de bárbaros, dividió su ejército en aquellos lugares, que seguros no advirtieron el vil engaño de Varrón: ocuparon los soldados, prendieron a los más fuertes paisanos, condenáronles a esclavitud de ocho años, y les tomaron la octava parte de sus campos, dividiéndola entre sí los indignos romanos. (6)
Acabadas las guerras de Cataluña, los ceretanos que son los de Cerdaña, (los cuales pasadas las guerras habían quedado conformes con Octaviano) le suplicaron les aliviase de la ignominia del templo, y sacerdotes de la diosa Bona, que tenían en su término: enterado el romano emperador del vil proceder de aquellos infernales ministros, y de la justificada súplica de los pueblos, canceló el colegio, y desterró los sacerdotes; y por la fineza, agradecidos los pueblos consagraron aras, y dedicaron templo al mismo Octaviano, cayendo de un error en otro: este templo se hallaba en los Pirineos de Cerdaña, como consta de una piedra que se hallaba en dichos Pirineos; cuya inscripción es la siguiente.

AVG. TERRÆ. MARI. Q. 
VICTORE. ELIMINATIS. 
SACERDOTIBVS. BONÆ.
DEAE. ET. COLLEGIO.
SEPTEM. EPVLONVM.
COMMVNI. POPVLI.
SENTENTIA. EXCLVSO.
CERETANI. TEMPLVM.
VICTORIÆ. AVG. D. D.

Concuerdan con esto varios autores. (7)
Falta entender quién era esta diosa, y quiénes sus sacerdotes: la diosa fue Claudia Quinta, virgen vestal, que por su libertad estaba desacreditada en Roma: solicitando Claudia volver por su honor, le vino la ocasión como la deseaba, pues llegando a Roma por el Tíber el simulacro de Beresinta que la fingían madre de los dioses, se encalló el barco sin poder moverse: entonces Claudia, que seguía el ostentoso arribo de la diosa, delante todo el concurso suplicó a la mentida deidad, que si no había faltado a su honesto estatuto saliese del barco, y se pusiese en sus manos, que fue ejecutado con pasmo de Roma; permitiendo la divina justicia justamente irritada contra la vanidad romana, estos aparentes prodigios para su castigo, ejecutándolos el  común enemigo para mayor engaño de aquellos infieles idólatras. 
Visto el aparente prodigio, estimaron, respetaron, y adoraron a Claudia los romanos, erigiéndole estatua, y templo. (8)
Otros decían, que esta diosa era la virgen de la Tierra, en producir las semillas, árboles, y frutos: otros añaden otras locuras, que era mujer que sólo la podían ver las mujeres, y no los hombres. (9)
Los sacerdotes, y ministros de este fingido Numen, residían en su templo para aparejar la comida que ofrecía el pueblo para la Diosa, disponiéndola en las aras para ser ellos los convidados, cumpliendo sus apetitos con color de religión; pero con disgusto grande de estos pueblos, que constantes en el honor catalán, no pudieron quietarse hasta perderles, y destruirles.
Estuvo muy contento Octaviano en Cataluña en este tiempo, y pasó a Tarragona, que la ennobleció, como a otras ciudades de Cataluña, como veremos capit. siguiente.

Capítulo 11. Entran los hijos de Pompeyo en España

Capítulo 11.
 
Entran los hijos de Pompeyo en España, les defiende Cataluña: Vuelve César, y les vence: Ocúltase Sexto Pompeyo en Cataluña; muerte de César, que hizo colonia a Tarragona, y a Ampurias.
 
Entran los hijos de Pompeyo en España, les defiende Cataluña:

 

 
Volviéronse a conmover en España los ánimos, por la venida de Gneo, y Sexto Pompeyo hijos del gran Pompeyo, que se llevaron tras sí gran parte de los españoles, y más de esta provincia de Cataluña, obligados de los favores, y buena memoria de su difunto Padre. Envió César a Quinto Pedio, y Quinto Fabio Máximo para oponerse a los dos Pompeyos año 43 antes de Cristo, los cuales viéndose débiles, y los contrarios fuertes, y seguidos, escribieron a Roma pidiendo favor que consiguieron con la venida de César, antes desembarcado en España, que hubiese llegado la noticia; tal era el desvelo de mantenerla en su partido. (1) 
Estando César en España, después de varios encuentros, y sangrientas batallas que no son de mi intento, venció, y derrotó a los dos Pompeyos con muerte de Gneo. Retirose Sexto Pompeyo con sus galeras después de la batalla, y buscó su patrocinio en la Lacetania, que es Cataluña, donde se ocultaron, y defendieron por la atención al muerto Padre; que siempre en Cataluña han permanecido las memorias de los favores, y más de los agravios. (2)
Refiere Pujadas lib. 3. cap. 83. que Gneo Pompeyo fue enterrado en Barcelona en sepulcro de mármol, que se halla en el zaguán de la casa del Arcediano Mayor, que sirve de pila a la fuente de dicha casa.
Queriendo César tener obligada a Cataluña, o agradecido de lo obrado, la llenó de favores, y gracias; y con mayor aprecio a Tarragona renovándole los fueros de colonia romana, concedidos por Escipión, y favoreciéndola con su nombre llamándola colonia Julia, vencedora, Tarragonesa: confírmase con las piedras que se hallan en Tarragona, cuyas inscripciones son las que se siguen.
1.
GENIO. COL. I. V.
TARRAC. L. MINITIVS.
APRONIANVS. II. VIR.
Q. Q. TESTAMENTO.
EX. ARG. LIB. XV. PONI.
IVSSIT.
2.
GENIO. CONVENT.
ASTVRICENSIS.
 
La explicación es clara, comprendido que el Genio era el Tutelar, y en nuestra Santa Fé el ángel de la guarda, que engañados los gentiles lo llevaban por sus vanidades. (3)
Ilustró a Ampurias con el mismo honor de colonia romana, favoreciendo a sus ciudadanos, para que fuesen un solo pueblo igualmente libre, sin la antigua división del tiempo de Catón, de los tres pueblos, catalán, romano, y griego. (4 : D. Anto. August. Antonio Agustín.)
Consagró templo a Diana la favorecida ciudad. La inscripción de la piedra que se hallaba en Ampurias es como se sigue.
 
EMPORITANI. POPVLI.
GRAECI. HOC. TEMPLVM.
SVB. NOMINE. DIANAE.
EPESIAE. EO. SAECVLO.
CONDIDERE. QVO. NEC.
RELICTA. GRAECORVM.
LINGVA. NEC. IDIOMA-
TE. PATRIAE. IBERAE. RE-
CEPTO. IN. MORES. IN.
LINGVAM. IN. IVRA. IN.
DITIONEM. CESSERE.
ROMANAM. M. CETEGO.
ET. L. APRONIO. COSS.
 
Favorecida Cataluña por César, y vencedor de sus enemigos, volvió a Roma a buscar su muerte: dieron celo en el Senado Marco Bruto, y Cayo Casio con los demás conjurados, a los idus de marzo, que es a 8 de marzo año 42 antes de Cristo, vengando a la patria, y dándole libertad con la muerte del tirano. (5) 
(O) Oh si hubieran sabido guardarse de las artes de Antonio, los que tan unidamente atentos, llegaron sin estorbos a lograr su decretado empeño! Oh cuán fácilmente se halla la ruina el tirano, si se juntan los que aborrecen la tiranía como Bruto, y los que temen, y aborrecen al tirano como Casio!
 
Una sagala que vivíe a un poble del Matarraña, Pepa,

Capítulo 10. Viene César a Lérida, pone asedio a la ciudad:

Capítulo 10.
Viene César a Lérida, pone asedio a la ciudad: encuentros con los dos ejércitos, hasta que concordaron César, y Afranio, por causa de la falta de agua del ejército de Afranio, y muerte de Pompeyo.

Robert Masip Vallès, Ferran Montardit Asènsio, David Prenafeta Agelet, Lo lleidatà és fàcil

Avisado de lo que había sucedido en el estrago del puente, acudió César al real de Fabio, y dejada guarnición en los puentes, encaminó su ejército al opósito de Afranio, que estaba en una eminencia montuosa mejorado de puesto: pusiéronse en batalla los ejércitos; pero no dejando los pompeyanos la ventaja del lugar, no se atrevió César a dar la batalla, por la fortaleza del puesto del enemigo. 
Formó César su Real, no como se acostumbra levantando defensas, sino formando grande cava muy honda para que el ejército estuviese defendido, y no lo entendiese el enemigo, que poco solícito lo advirtió cuando César ya tenía concluida su obra; y para que no pasase adelante, hubo varios lances en los ejércitos, prosiguiendo siempre César hasta formar la defensa de su bien trazada plaza de armas, en baluartes, y medias lunas ya levandas (levantadas), para tener en lo hondo del foso asegurado su ejército.
Deseoso César de quitar el trato de la ciudad con el ejército enemigo, solícito cuidó ocupar un montezuelo que se llama Gardeny: Defendiole Afranio con valor, y mucho tiempo, teniendo continuas peleas con mucha pérdida de entrambos; pero la fortuna de César, aunque con grave daño, consiguió ocupar el puesto, fortalecerle, y mantenerle. (1)
Hallábase César con su ejército en su hondo Real, que por las continuas lluvias, y crecientes de Cinca, y Segre padecía notable daño, y falta de víveres por no poder pasar los convoyes, de forma que se juzgaba, y le juzgaban perdido todos, ofreciendo los lauros de la victoria a Afranio, poco noticiosos de la militar inteligencia de César: el cual halló el remedio en unas barquillas que mandó fabricar, apartadas de uno y otro ejército, y con ellas pasó el suyo, mudando puesto, sin que lo temiese el enemigo; que antes se vio acometido de los soldados del César, que hubiese podido entender cómo se habían librado de la prisión, y muerte que les tenían prevenida.
Variaron los lances de la guerra, y se vio el vencedor vencido, y volvió a asediar el que se hallaba asediado, y sin remedio al común sentir.
Siguieron los pueblos de Cataluña la fortuna de César, o por el agasajo, o por advertirle más bien puesto, que es lo más cierto: Asistieron a César, los catalanes, los cuales juntos con los romanos, después de reñidas peleas, y varias, y gloriosas hazañas, obligaron no por defecto del valor, si por falta de víveres, a Afranio, a ajustarse con César, y pasar a Grecia para asistir a su amigo Pompeyo.
Concordes ya César, y Afranio, fue César recibido en Lérida con general aplauso, enviándole la enhorabuena los pueblos de Cataluña, a los cuales, conociéndoles, les llenó de agasajos, mercedes, y privilegios para confirmarles en su partido, y mandó que Lérida cobrase su antiguo nombre de Ilerda, borrándole el que entonces le daban de Monte Público.
Si César vencedor favoreció a Cataluña, no menos Afranio vencido: por lo que fielmente le había favorecido, dejó su memoria en Lérida en la piedra dedicada a Afrania, que previno los daños que entonces sucedían. Se halla la piedra en la calle que baja de San Lorenzo al Hospital, y se dice que se halló fuera de la ciudad, cuya inscripción es la siguiente.

AFRANIA
L. L. 
CHROCALE
S.

Con el favor de esta provincia pasó César a la Ulterior, y la dominó: volvió a Tarragona, y de aquí a Roma; y en Coll de Aras dejó monumento de sus victorias en unas Aras consagradas a sus mentidas deidades, colorando la vanidad con la religión. (2) 
Sucedieron estos progresos hasta el año 46 antes de Cristo, que vino a España Marco Lepido, por la Citerior, y en este tiempo mató ingrato, y traidor Ptholomeo Rey de Egipto a Pompeyo, y con él a la república romana. Murió Pompeyo, y la romana república. Nació la tiranía en César, faltando el Atlante de la libertad romana; y a cara descubierta, y sin rebozo emprendió dominar su patria Roma, (mal hijo, y peor ciudadano,) y por Roma a España. (3)
Continuó con crédito el gobierno de esta provincia Marco Lepido, favoreciendo a su amigo César en la ulterior España, pasando a ella para consolarla, y aliviarla de la tiranía de Longino privándole del gobierno, y echándole de ella con descrédito, que le costó la hacienda, y vida que perdió anegado delante los Alfaques: Habiendo felizmente gobernado Lepido, volvió a Roma, y vino Aulo Trebonio año 44 antes de Cristo.

Capítulo 9. Entran los capitanes de Pompeyo en Cataluña

Capítulo 9.
Entran los capitanes de Pompeyo en Cataluña: Fabio capitán de César les vence, y hace retirar a Lérida : Entrada de César, y hechos de Fabio.
 
Los catalanes escribimos en valenciano o en leridano”
 
Año 52 antes de Cristo, aún se hallaba en España por procónsul Quinto Metelo Nepos, cuando volvieron a disgustarse los españoles, y temiéndoles los romanos acudieron al grande Pompeyo para que llegase pronto a remediar los daños, que no pudo evitar a su patria desgraciada con sus hijos viboreznos humanos, acabando con su vida, y libertad.
Por los sangrientos estragos de Roma se detuvo en ella Pompeyo: envió a España sus legados, Afranio, Petreyo, y Varron, con órdenes de componer las dependencias de España, que varió por las civiles guerras, y temores de que no se apoderase César de España; y cuidando de la Citerior, la encomendó a Lucio Afranio, bien defendida de romanas milicias; y para más asegurarse, mandó se le juntase Marco Petreyo que se hallaba en Andalucía: y llamando luego a los españoles, formaron ejército de cuarenta y cinco mil hombres, que juntos pasaron por Cataluña a Lérida plaza de armas, y de allí tomaron los puestos de los Pirineos para impedir la entrada por Francia; y para más resguardarse pasó a Ampurias Lucio Afranio, vigilante capitán; solicitó asegurar esta Provincia, que siempre ha dado el dominio de España. (1)
Avisado César del orden que había dado Pompeyo a sus capitanes, desde la Galia Narbonense adonde se detuvo César envió a Cataluña a Cayo Fabio con su ejército para sacar a los Pompeyanos de ella: tan puntual obedeció el orden Fabio, que antes llegó, rompió, y venció a los que descuidados guardaban los Pirineos, que tuviesen noticia de su venida; tal fue el descuido, que hallados desprevenidos, los más buscaron su salud en la fuga (como Puigdemont y Cía): esto se consigue del descuido en la milicia, sin las (consequencios) consecuencias de los daños del poco cuidado: bien lo probó a su costa Afranio, pues por el temor que había entrado en sus huestes, se vio precisado a retirarse a Lérida, dejando toda la Campaña a sus enemigos.
Retirado Afranio; político, y valiente capitán Fabio con agasajos, regalos, y favores ganó los afectos de los pueblos del Ampurdán que ocupaba, y con demostraciones cumplidas por sus embajadores, cuidó de asegurar a los más apartados, para abrir camino apacible, y sin estorbos hasta llegar a ver la cara de sus enemigos. Noticioso César de lo que se había ejecutado, diestro capitán temiendo los lances de la guerra, dejó la Galia, vino a Cataluña a engrosar el ejército de su General, y fue dirigiendo su viaje hacia Lérida, por los Pirineos a Cerdaña, y de esta a Lérida; o como quieren algunos por Ampurias, Gerona, y atravesando toda Cataluña.
Maestro en la milicia César, no pasó luego a juntarse con los suyos a la parte de Lérida; y cuidadoso de su resguardo, quedó con algunos soldados para asegurarse del Paiz (país), y tener libre retirada no favoreciéndole la dicha; y envió el residuo de su ejército a unirse con Fabio.
Hallábase en esta ocasión el valeroso Fabio de esta parte de Segre delante de Lérida, y del campo contrario, con falta de forraje, y pastos para su ganado; y para asistirle mandó fabricar dos puentes de madera sobre el río, dos leguas apartados de su ejército; en la fábrica de los cuales acontecieron gloriosas proezas de uno, y otro campo, uno defendiendo su fábrica, y artífices, otro estorbándola con empeño; al fin comprados con sangre de los suyos, consiguió puentes para el pasaje de sus ganados Fabio; pero dio nuevo motivo a su ejército de amaestrarse en la guerra, por las sangrientas, y reñidas escaramuzas que tenía con sus enemigos en defensa de su ganado.
Entre otros, vino lance, que sólo el valor diligente de Fabio, pudiera darle feliz salida: hallándose el ganado con mucha parte de sus soldados a la otra parte de Segre, sobrevino una tan fuerte, y caudalosa avenida del río, que para salvarse, con todo desorden hombres, y ganados fueron a buscar su alivio en los puentes: rompiose el más cercano a la ciudad por el peso sobrado; y la madera que iba suelta río abajo, dio noticia a los enemigos, de la desgracia.
Por las señas, entendió Afranio el infeliz suceso, y buscando en la desgracia de su enemigo su dicha, encaminó su ejército hacia el lugar del conflicto juzgándose ya coronado de la victoria; pero esta se la quitó Lucio Planco capitán de Fabio, el cual viéndole venir, tomó lugar eminente, y dispuso su gente a la defensa; y mejor Fabio pues prudente previno el lance pasando por el otro puente, y llegando a vista de los enemigos a tiempo que por los muchos que había perdido no le era fácil a Planco librarse: visto el pronto socorro, se retiraron los africanos viendo venir a Fabio tan pronto, y a tiempo. (2)
Cuales sean los puentes que fabricó Fabio, y se hallan en Lérida, declara Pujadas diciendo ser el que se halla junto al convento de los Agustinos de Nuestra Señora de Gracia, y el que está cerca los Trinitarios.

Capítulo 8. Del gobierno de Cataluña hasta el año 52 antes de Cristo

Capítulo 8.

Del gobierno de Cataluña hasta el año 52 antes de Cristo: De la
fundación del templo de Esculapio en Barcelona: Memorias de Aulo Mevio de Vique: Y guerras en Ruisellon (Rosellón, Rosselló).

- Aixó es un llas groc; lo que feu vatros són nugos.

Aunque el gran Pompeyo podía hallarse disgustado con Cataluña, por haber fiel, y constante defendido a Sertorio contra Roma; pero como la lealtad que tuvieron con Sertorio continuaron con Pompeyo después que murió Sertorio, porque hallaron el modo, y atención de Sertorio en Pompeyo, obligado de la fineza correspondió mecenas de esta provincia para los intereses, y dependencias con Roma. No sólo Pompeyo se obligó del trato de Cataluña, si también sus soldados dejaron prendas de particular aprecio: (confirmòlo) lo confirmó Spurio Pomponio, que herido en una batalla buscó su remedio en Barcelona, edificando el magnífico Templo de Esculapio, como se prueba de la obra Mosayca del Pavimento (mosaico), en el cual se advierte la figura de Esculapio con un palo en la mano, y unos como (Pezes) peces, y un (Cavallo) caballo marino, y forma de Sierpe (serpiente), como le pintaban los antiguos: la piedra que refiere Pujadas de Carbonell, que se hallaba en los muros antiguos de Barcelona lo comprueba con toda evidencia (1). La inscripción ya se ha referido en el antecedente capítulo, fol. 85, que empieza: Bello Sertoriano, etc.
Envió después de Pompeyo a España, el senado romano a Antistio con autoridad de Pretor, y a Julio César por Questor año 67 antes de Cristo, y hallaron España muy quieta, y conforme con el romano dominio. De algunos años habrá poco que decir, porque las guerras contra los Partos, y Mitridates su Rey dieron grande cuidado, y trabajo a Roma por algunos años, encendiéndose más el año 63 antes de Cristo con pérdida de los romanos, que les precisó a enviar su cónsul Lucio Licino Luculo, y por su tribuno a Aulo Mevio natural de la valerosa ciudad de Vique, y honor de su Patria, y de Cataluña por las victorias gloriosas que consiguió en Asia, y por los hechos heroicos de la guerra contra Mitridates; correspondiéndole Roma con grandes privilegios, y riquezas, que empleó en gloria, y provecho de su Patria, pagando cuanto debía Vique a sus acreedores, y fabricando un sumptuoso Pórtico para adorno, y comodidad de los Mercaderes, que es el pórtico del Mercadal, o Plaça tan celebrada en Cataluña; de las cuales obras agradecida la Patria, le consagró estatua, y fúnebres exequias en su muerte, con gasto, y asistencia del Común, con la inscripción que lleva Pujadas de la Basis de la Estatua que ya no se halla en Vique: de este Héroe tomaron nombre los lugares de Auló. (2)
La inscripción es la siguiente:

AVL. MEVIO A. F. QVI. POST. DVODECIM. SORO-
RES. POSTHVMVS. E. VVLVA. RESECTVS. ET. QVAR-
TO. ÆTATIS. ANNO. PATRE. AVLO. ORBATVS. ET.
SVCCEDENTE. PRÆTAXATÆ. TEMPORE. ANIMO. IN.
SORORES. MATERNO. PATERNO. Q. FVIT. TOTA.
HÆREDITATE. PRO. CONJVGIJS. EARVM. RELICTA.
ET. SIGNA. POPVLI. ROMANI. VICTRITIA. SVB. LV-
CVLO. COS. IN. ASIAM. SECVTVS. OPIBVS. PLENVS.
ET. TRIBVNICIA. MILITVM. POTESTATE. FVNCTVS.
IN. PATRIAM. REVERTISSET. MVLTIS. A. SENATV.
P. Q. RO. PRIVILEGIIS. DONATVS. ET. NOBILEM.
IN. FORO. AVSETANO. PORTICVM. STRVXISSET. AV-
LA. MÆVIA. VLTIMA. SOROR. QVÆ. SVPERERERAT.
CVM. MAGNA. NEPOTVM. MVLTITVDINE. PRÆCE-
DENTE. ET. SEVIRATV. AVSETANO. FVNVS. SVB-
SEQVENTE. HIC. SEPVLCRVM. CVM. STATVA. PO-
SVIT. SECVNDO. A. CIVITATE. STADIO. IN. LOCO.

PATRIÆ. PVBLICO. QVO. OMNES. VRBEM. ADEVN-
TES. IN. LACETANIAM. Q. REDEVNTES. PERTRAN-
SIBVNT. 

Volviendo al curso de la historia, en el gobierno de Antistio, y César, todo fue quietud en Cataluña; y después de estos, año 62 antes de Cristo vino Pison (Pisón), y año 60 Calido (Cálido), que no obraron cosa digna de memoria en esta provincia. (Quizás algún nombre toponímico como Caldas o Caldes, o el invento de la apisonadora catalana.)
Volvió César, que antes había sido Questor, con título de Pretor año 59 antes de Cristo, y año 55 Publio Cornelio Lentulo Spinter, de los cuales no se halla cosa particular: sólo de este tiempo hallo la guerra de los Suesetanos contra Publio, o Marco Crasso, que de Francia pasó a (Ruisellon) Rosellón (que aunque diga César los Pueblos de Guiana, pero se vio querer (comprehender) comprender Rosellón en aquellos Pueblos, pues dice que de Guiana fue contra los Senseatos) y estos dan materia copiosa a la historia de este año: Pasando pues Crasso contra estos Pueblos Senseatos (senes : sense : sin + hatos), como refiere César, o Suesetanos según los nuestros autores, hallóles fuertes, y prevenidos para su defensa, y puestos en campaña para impedirle su conquista: en varios lances, y escaramuças (escaramuzas) obraron con valor estos paisanos; pero despreciados por los romanos, por la ignorancia del arte militar, e impericia de oficiales, y cabos, les pareció embestirles con su caballería, que esperaron los Suesetanos; pero después de haber por algún tiempo defendido su (Pais) país, se retiraron trayendo a los romanos que les seguían, hacia la trampa que les tenían urdida: salieron entonces de la Zelada (celada) los encubiertos, dieron unos, y otros contra los romanos con notable daño, que para remediarle acudió el general romano con su ejército, obligado a dar la batalla, que con tesón continuaron mucho tiempo unos, y otros; pero venciendo el valor de disciplinado, a la ignorancia de los paisanos, prevalecieron los romanos con grave pérdida de los Suesetanos.
Logrando los frutos de la victoria el romano general, ocupó algunos lugares menores; pero resistióse fuerte el mayor que no nombra César, pues con dilatado asedio, fuertes avances, y varias invenciones militares de Mantas, y Castillos que usaban en aquellos siglos para las conquistas de las (Plaças) plazas, aun no pudieron dominarle.
Alentáronse los cercados, y saliendo de su plaza a campaña descubierta, en varios encuentros dieron que pensar a sus enemigos, que cansados convinieron con los cercados ya disminuidos, y fatigados, y se ajustó la entrega de la plaza. 
Bien juzgaba Crasso, con la rendida plaza haber acabado la guerra, pero hubo de emprenderla nuevamente para defenderse de Argantonio capitán de aquellos pueblos, que embistió a los romanos en sus Reales con notable valor; mas no siendo menor el de los romanos en la defensa, pelearon con pérdida de entrambos partidos; pero mayor de los paisanos, a los cuales el corto número les obligó a retirarse a sus lugares, de donde les recibió Crasso prendado de su aliento, y cansado de la guerra, con que le entregasen las armas.
Refiere Julio César en sus Comentarios, (que por enemigo tendrá mayor crédito) que eran tan buenos para amigos, que con los que tenían amistad partían sus haberes, o los usaban de común, sufrían con constancia cualquier caso adverso hasta morir gloriosamente por sus amigos; y añade no haber memoria que alguno se hubiese escusado de morir por el amigo, o por sus dependencias, aun después de muerto aquel con el cual habían ofrecido amistad, y conveniencia. (3) 
Rara excelencia de la nación Catalana en boca de César! (ja ja ja, otro chiste!)
No cansados de la guerra estos pueblos, año 54 antes de Cristo (,) siendo procónsul Quinto Metelo Nepos, buscaron en ella alivio; y juzgando que la ocasión de la victoria de Crasso fue la falta de cabos, y gente diestra, enviaron Embaxadores (embajadores) a la Guiana, y Galia Narbonense, y a los pueblos de dentro Cataluña, los cuales como más diestros por las Guerras de Sertorio, vinieron con capitanes, y militar disciplina; formándose de unos, y otros ejército de cincuenta mil hombres, según refiere César.
Juntos nuestros paisanos acostumbrados a la milicia romana, fortificaron sus cuarteles en lugar a propósito : ocuparon los pasos para impedir al enemigo las vituallas; y pusieron al romano ejército en tal estado, que ni pan podía llegar a sus estancias, obligándole a la batalla para salvar la vida, la cual fue decretada de todo el romano ejército conforme, y determinado al choque para salir del asedio.
Encaminados los romanos contra el unido Campo de Españoles, y Franceses, no pudieron ejecutar cosa de monta, porque eligieron los paisanos mantenerse en su fortificada plaza de armas, para vencer al enemigo sin sangre, y con el fiero cuchillo de la hambre.
No juzgó arte la estada de los contrarios en sus cuarteles el general romano, sino temor, y poco aliento de oponerse a sus fuerzas; con que mandó a los suyos asaltasen a los enemigos en sus líneas, que lo ejecutaron con valor romano: fueron rechazados varias ocasiones por los paisanos que se hallaban en lugar eminente, y bien fortificado. Viéndose el general romano imposibilitado de entrar en el Real Enemigo, volvió a reconocer los puestos por medio de su caballería, y halló que la puerta detrás del Real (por donde entraban los víveres) estaba mal defendida, o con descuido olvidada: envió parte de su ejército por distante camino para que embistiese el mal prevenido puesto; y ejecutado esto con diligencia, logró con acierto entrar por aquella parte al real enemigo; de que alentado el ejército que estaba en los avances, dio con todo el poder sobre los cuarteles, que circuidos por todas partes, y entrados por la una, se pusieron los defensores en su desorden; y parte peleando, y parte huyendo, saliendo de las lineas fueron rotos, y deshechos por los vencedores, con muerte de más de treinta mil, y de no pocos de los romanos: los que escaparon con sus pueblos se sujetaron a Crasso, que logró con acierto los frutos de la victoria. (4)
Creo que duraron estas guerras, hasta cerca del año 52 antes de Cristo, pues en todo este tiempo no se halla otra cosa particular de esta provincia, sino la ponderación de Valerio Maximo lib. 2. c. 6. de externis, hablando de los Catalanes en nombre común de Celtíberos valerosos, y alegres, que en las batallas están contentos por dar gloriosamente la vida, se entristecen en las enfermedades por temer la muerte perezosa, y miserable, tenían por afrenta quedar vivos en las batallas muriendo aquel por quien peleaban, defendían constantes su Patria, y amigos.

(N. E. Véase la falsificación del Valeri Máxim por parte de los catalanes.)

Capítulo 7. Guerras de Cataluña en defensa de Sertorio

Capítulo VII.

Guerras de Cataluña en defensa de Sertorio, y de este contra Pompeyo, hasta la muerte de Sertorio: Trofeos de Pompeyo por sus victorias: vuelve a Roma: Favorece a Cataluña: Estatua que le consagró Manresa: Edificios de este tiempo de esta ciudad, y Argollas de Atalavaca (Altavaca más adelante), y otras.

ocho segundos república, Qué república ni qué cojones ! La república no existe, idiota !

Hallándose en África Sertorio, fácilmente se apoderó Cayo Annio de Cataluña, y después de España, ya porque se hallaba distante Sertorio, como también porque le querían mucho en esta Citerior Provincia por ser natural de ella, lo que comprobó como verdadero, y legítimo hijo defendiendo a sus paisanos (Paysanos), que les quería castigar en Roma la parte vencedora de Sila por haber seguido, y defendido a Sertorio: agradecida a su singular patrocinio la Tarragonès provincia (tarragonesa), le consagró estatua en Tarragona con la inscripción referida que lleva Pujadas lib. 3. c. 6. con autoridad de Morales, y Icart, diciendo (que) se la dedicaron por la constancia, y fidelidad, con la cual había defendido el bien público de esta provincia.
Roma, con la moderación, parcimonia (parsimonia), y aplicación, crió sus hijos señores de sus pasiones, y del Orbe, concediòles (les concedió) dios fausto, permitiòles (les permitió) riquezas; y olvidados de Roma por
mirar por sí, (perdieronse : perdiéronse) se perdieron con su madre Roma: las delicias sin medida, y la vanidad ostentosa fueron contra Roma, destruyeron a Roma, saquearon a Roma, y acabaron con Roma; y no contentos sus ingratos hijos de los daños de la Patria, pasaron a las Provincias para acabar con el nombre Romano, y con la posteridad toda. 
Volvió Sertorio de África, admitido, y seguido en España: su valor, y arte robaron los coraçones Españoles: como diestro capitán juntó ejército de sus amigos, y como prudente ministro conociendo el genio español, llenòle de aplausos, cargòle de honores, y alivióle (tildes diferentes) de cargas, no permitiendo se diese cosa a los soldados, queriendo que España en todo fuese la antigua, y libre Roma, y se opusiese a Roma:
formó Senado, nombró 300 ancianos Senadores, no por favorecer a España, si por irrisión de Roma, y para que en todo la imitase: formó
Escuelas, fundó Universidad, adonde se enseñasen las buenas, y liberales artes, en Huesca, primera de España, y origen de sus Escuelas.
Los enemigos de Roma, que la dominaban en Sila, enviaron a Cataluña contra los otros enemigos desterrados de Roma, para que fuese España teatro de miserias, y funestos estragos, como lo había sido su triste madre Roma: vino Tito Didio, y fue vencido por Sertorio, que continuó sus progresos contra Apio Metelo a quien venció en Aragón (si hubiese existido), y contra Lucio Domicio a quien (destroçò) destrozó en Cataluña año 78 antes de (Christo) Cristo.
Pasó de la Galia Narbonense el procónsul Lucio Lolio Manilio a defender a los suyos, y corrió peor fortuna que los otros, pues con pérdida, y descrédito se hubo de retirar en Lerida (Lérida), adonde (donde) murió de las heridas. (1: Episc. Ger. lib. 8 c. de Sertorio. Orosi lib. 5. c. Bellum mit. Garib. lib. 6. c. 7. Pujad. Cor. de Cat. lib. 3 c. 61.)
Año antes del Divino Nacimiento 77 a grande daño se aplicó remedio grande, pues eligieron en Roma al gran Pompeyo (tocayo de Fabra) contra Sertorio: en este tiempo ya no se contendía, ni pretendía el dominio de España, sino quién había de dominar, o Roma a España, o España a Roma; y consiguiera el Imperio España, si la fortuna hubiese continuado en favorecerla, y a haber llegado el tiempo dispuesto por la Divina Justicia, para acabar del todo con la Romana República.
Venía pujante Pompeyo con dos grandes ejércitos; pero no se descuidó Sertorio: previno su ejército de nuestros españoles, y de Perpenna que había venido de África con mediano ejército con color de favorecer a Sertorio, que se prevenía fuerte para oponerse al enemigo; y dejando Sertorio, con su gente a Perpeña (Perpignan, Perpiñán) en Cataluña, pasó con el ejército español hacia Valencia (Valence, Francia), juzgando tomaría los pasos, y los defendería Perpenna, impidiendo la entrada de Pompeyo en Cataluña por Francia: o no quiso, o no supo acuparlos (ocuparlos) Perpenna, y dio lugar al enemigo para el viaje; de que enfadados sus soldados le obligaron a dejar Cataluña, y a juntarse con Sertorio, adonde acudió Pompeyo con su ejército; y después de haberles vencido, bajó a los Pirineos a descansar, y pasó allá el invierno año 74 antes de Cristo: dejó sus estancias, se puso en Campaña, peleó victorioso contra Hirtulejo capitán de Sertorio, y otras ocasiones con varia fortuna contra Sertorio; quedando en otra vencido, y herido Pompeyo, y victorioso Sertorio: el cual para variar la fortuna se retiró a Calahorra, adonde le siguió Pompeyo que puso el asedio, librándola valeroso Sertorio, lo que motivó a Pompeyo para retirarse a Cataluña. 
En esta guerra sirvió Spurio Pompeyano general de la caballería, que murió en Barcelona, y fundó por voto el Templo de Esculapio: consta de una piedra que se hallaba en el muro antiguo de Barcelona, y la inscripción de ella es como se sigue. Fue inscripción de sepulcro; y el Templo, el de San Miguel como veremos.

D. M. S.
BELLO. SERTORIANO. VVLNERE. SVSEPTO. 
A. CALIGVRRITANO. INVIA. QVEM MANV. 'EX 
TEMPLO. FODI. ACQVIRENDE. VALETVDINIS. 
GRATIA. BARCHINONAM. PETII. ESCVLAPIO. 
VOTA. VOVI. TEMPLVM. INGRATO. VT. FIERET. 
STATVI. MORTE. IMMATVRA. ME. INTERCI-
PIENTE. ET A. VALETVDINE. ET. AB. AVRA. 
ADOLESCENTEM. MISERABILITER. DESTITV-
TVM. VIDES. EQ. M. SP. POM.

Volvió a rehacerse con sus amigos Sertorio, volvió a Cataluña, donde tuvo grandes batallas, y terribles encuentros con sus enemigos, con varia fortuna sobre Lérida, y Tarragona, donde sin duda sucedieron hechos gloriosos, que merecían historia de la nación Catalana (ja ja ja!); pero el descuido nuestro, y poco afecto de los Romanos, han ocultado a la posteridad las memorias.
Si como Sertorio fue valiente capitán, hubiese sido prudente, y prevenido, España dominara a Roma, y no hubiera vuelto a señorearla Roma por la muerte desgraciada de Sertorio, que la ejecutó a traición Perpenna envidioso de la gloria, y valor de su amigo, al cual vengó Pompeyo verdaderamente grande en castigar traidores, desconocidos, e ingratos como lo había sido Perpenna favorecido de Sertorio hasta ser nombrado en su testamento heredero, cuya herencia no pudo lograr por la justa sentencia de muerte que mandó ejecutar Pompeyo, en su infame persona.
Acabó Sertorio con lástima, y desconsuelo universal de Cataluña, como lo prueban las agradecidas memorias, y más afectuosas de los Ausonenses, o territorio de Vique (Ausona), en la piedra que le consagraron, que la hallará el curioso en Morales, y Viladamor, citados por Pujadas lib. 3. c. 65. 
Muerto Sertorio, volvió a Roma Cataluña, y lo demás de España. (2: página 85 del PDF, tomo 1.)
Los soldados ausetanos que siguieron a Sertorio se mataron, por no sobrevivir a la desgracia de su amigo, y de su Patria. Notable gloria de gentiles, y desesperación pusilánime, y falta de valor, prohibida por nuestra Santa Ley en los Católicos; consta de la inscripción de la piedra que refiere Pujadas, y es la que se sigue.

HIC. MVLTÆ. QVÆ. SE. MANIBVS. Q. SERTORII. 
TVRMAE. TERRAE. MORTALIVM. OMNIVM. PA-
RENTI. DEVOVERE. DVM. EO. SVBLATO. SV-
PERESSE. TÆDERET. ET. FORTITER. PVGNAN-
DO. INVICEM. CECIDERE. MORTE. AD. PRAE-
SENS. OPTATA. IACENT. VALETE. POSTERI. 

Sucedieron estas proezas hasta el año 69 antes de Cristo, en que volvió a Roma victorioso Pompeyo, dejando la memoria de sus trofeos (3) en los Pirineos (3) de Cataluña, en el término que divide a Corberans de los Fenolledas, a la raíz del monte que baja al collado de San Luis  formando varios montecillos; y no en el puerto de Andorra, y Atalavaca en dos grandes argollas. (4) 
Refiérome a Pujadas lib. 3. c. 66. y 67. Vuelto a Roma Pompeyo fue el amparo de esta provincia que le supo obligar.
Por los agasajos, y grandes favores que recibió del gran Pompeyo la ciudad de Manresa, nombrada, y célebre en este tiempo, le consagró estatua en Tarragona: dúdase cual fuese el favor que recibió Manresa de Pompeyo, y hay quien asegura ser el magnífico, y antiguo puente de piedra, que se halla sobre el río Cardener, que según la arquitectura, y antigüedad es de este tiempo; y para corresponder los de Manresa, dedicaron la estatua, e inscripción que se halló en Tarragona año 1642 y la refiere el canónigo Besora en un libro (mauscrito) manuscrito, que se guarda en la librería de los Padres Carmelitas Descalzos de Barcelona, y es la que se sigue.

GNEO POMPEO NI. TIT. ARCHIDVCI, LIBACTA
FERTOR. FACTIONE IN HISPAN. ET PACATO
PROV. TOTA. OB MAGNVM BENEFICIVM AB
EO LARGITER FAC MANRESENSES STATVAM.

Puede también ser, que en debida correspondencia de los beneficios, consagrasen los de Manresa al gran Pompeyo la Torre del Bren, que se halla a media legua de la Ciudad, adonde se juntan las aguas de Cardener con Llobregat, la cual es de la hechura, y traza de la de los

Scipiones, aunque no tan alta, y no tiene estatuas como la de los Scipiones; pero de su arquitectura se infiere ser de este tiempo, por la similitud que tiene con aquella. Y a no ser tradición en Manresa que fue
fabricada a expensas de la ciudad la grande acequia que entra dentro, tomando la agua de Llobregat pasadas de cuatro leguas de distancia, conducida por más de cuarenta puentes, de collado en collado, asegurara ser este el favor que recibió Manresa del gran Pompeyo, por ser tan grande obra verdaderamente Romana; pero bien quedamos, pues ya que no sea obra Romana, es Catalana (jua jua jua!), y de estos tiempos, para que conste el poder, y aliento de una sola ciudad de Cataluña, que ya florecía en valor, poder, y fuerzas en aquella primera antigüedad.
Las grandes argollas de hierro, que se hallan en las más altas cumbres del Puerto de Andorra, de las Peñas de Puche Perico, y Atalavaca en los Pirineos, parece cierto ser vanidad Romana, y de admiración por el lugar, y arte de fijarlas en la viva Peña, y en lo más alto de las más elevadas montañas, y sin duda denotaban algunas gloriosas acciones; pero en la realidad la antigüedad se ha llevado las noticias ciertas: no admito lo fingido, porque sólo busco lo verdadero. (jia jia jia!) 
La verdad es que aún tienen de grueso como un brazo del más grueso hombre, y de circunferencia como el brocal de un grande pozo, de los ordinarios que se hallan en Barcelona, y así parecen a los que las miran del Valle; pero estas no son los trofeos de Pompeyo, como consta del libro primero, capítulo primero, adonde manifestamos cuales fueron, y haberles mandado poner el gran Pompeyo, después de dominada España. Consta de la piedra que refiere Morales haberse hallado en Roma. Y es la inscripción como se sigue.

POMPEYVS. SICILIA. RECVPERATA. AFRICA.
TOTA. SVBACTA. MAGNI. NOMINE. INDE.
CAPTO. AD. SOLIS. OCCASVS. TRANSGRESSVS.
ERECTIS. IN. PYRINEO. TROPHEIS. OPIDIS.
DCCCLXXXVJ. AB ALPIBVS. AD. FINES. HISPA-
NIAE. REDACTIS. SERTORIVM. DOMVIT. BELLO.
SERVILI. EXTINCTO. ITERVM. TRIVMPHALES.
*CVRRVS. EQVES. ROMANVS. INDVXIT. DEINDE.
AD. TOTA. MARIA. ET SOLIS. ORTVS. MISSVS.
NON. SEIPSVM. TANTVM. SED. PATRIAM. CO-
RONAVIT.

Alibèrt, Occitania, Catalunya, Cataluña, Catalonia, Cataloniam, Cathalunya, Castella, Castilla; Rubricata; Romo; Sículo, Luso; Siceleo; Hibero; Hispan