Capítulo 6.
De los emperadores Nerón, Galba, Otón, Vitelio, y Vespasiano: De San Rufo obispo de Tortosa: Venida de San Pablo a Cataluña: Templo de Santa Tecla en Tarragona: De San Lucio obispo de Barcelona: De San Hieromeo, y fundación de Gualba.
Nerón fue, por la doctrina de nuestro cordobés Séneca, en los cuatro primeros años de su gobierno buen príncipe, mudándose después en el más horrendo monstruo, y fatal Parca de la naturaleza. En esta Era floreció en Barcelona el buen obispo Deodico, de quien no se halla cosa particular.
En el año 60 de Cristo, vino San Pablo a España, predicando nuestra Santa Ley; y murió a los 18 de diciembre de este año, el santo obispo Deodico, le sucedió San Lucio: llegó a Cataluña San Pablo, predicó en Tortosa, con tan feliz progreso, que consagró en obispo a San Rufo, que fue su primer obispo, y fundó su iglesia.
San Rufo, fue hijo de Simón Cyreneo, que asistió a Nuestro Señor cuando llevaba la Cruz para morir en el Calvario, fue muy favorecido de San Pablo por sus méritos: consta de las Epistolas ad Romanos: Salutate Ruffum electum in Domino. Fundó, alentó, fortaleció, y dilató la religión en Tarragona: murió lleno de méritos, y no se puede bien asegurar el año.
De Tortosa llegó San Pablo a Tarragona, adonde logró copiosa cosecha: dedicó templo a Santa Tecla convertida por el Apóstol, conocida, y adorada en Tarragona por su predicación. (1)
Pasó San Pablo a Gerona, Ampurias, y Rosellón, dejando allí a Sergio Paulo, obispo que había nombrado de Narbona, para que fomentase, y enfervorizase las tiernas plantas del fértil Jardín de Cataluña; alegrándose, y bendiciendo a Dios Nuestro Señor, por el número de fieles, confirmados con la rica púrpura de los tres santos primeros obispos de Barcelona; porque no se puede dudar que viniendo de Tarragona, y pasando a Gerona, Ampurias, y Rosellón se detuviese en Barcelona. (2) Y un autor no muy antiguo, añade que dejó San Pablo obispo en Gerona a San Máximo, fundado en algunas congruencias, y lo referí en el Fénix de Cataluña cap. 2. pero como no lo he hallado en otros autores, lo expongo a la piedad española, pareciendo verosímil, siendo tan nombrada, y poblada Gerona, que dejase obispo San Pablo, pasando por ella. Quieren otros que San Máximo fuese consagrado obispo de Gerona por Santiago, y esto es menos probable, por no hallarse San Máximo nombrado con los Santos Obispos que consagró Santiago.
Racional fiera Nerón, y víbora humana, se enfureció contra su patria Roma, y contra los fieles de la militante iglesia: no llegó aún en este año la persecución contra los fieles españoles, con que murió en paz el buen obispo Deodico: le sucedió San Lucio, que cumplió con la obligación de buen prelado, dando la vida por sus ovejas, quitándosela la crueldad de los lobos que se irritaron contra el santo, por lo que obraba con el celo de su dignidad: no he hallado la forma de la corona, basta que la consiguiese al primer día de agosto año 68. (3)
De que puede inferirse haber llegado la persecución de Nerón contra la Iglesia, a Cataluña, y claramente consta de la piedra que refiere Aldo en los Comentarios de César, que se halló en las ruinas de Maramesa, que puede ser Manresa (Minorissa): la inscripción es la siguiente.
NERONI. CL. CAES.
AVG. PONTIF.
MAXIM. OB. PROVIN.
LATRONIB. ET. HIS.
QVI. NOVAM. GENE-
RI. HVM. SVPERSTI-
TIONEM. INCVL-
CAR. PVRGATAM.
Año 68, a 29 de julio, fue el martirio de San Pedro, y San Pablo en Roma. En este tiempo sucedió a San Lucio en el obispado de Barcelona, Fuca que murió al octubre del mismo año, al cual sucedió Deodico segundo: tiempo a propósito para desear obispados, logrando de contado el premio en la gloria, por la que habían alcanzado en el puesto: no miraban estos prelados el cargo, sino la carga que por él admitían, asegurados en la palabra divina. Esta doctrina se extiende a todos los cargos, pues también premia Dios a los que cumplen sin embarazos de vanos temores, conformes en la santa ley, y castiga a los que admiten el cargo para echarse con la carga.
En este tiempo, nombran Hauberto, y Marsilio fol. 17 a San Lázaro discípulo de San Pedro, primer obispo de Vique, y que fundó, y erigió su catedral. Véase Argayz Perla de Cataluña.
En esta Era, feliz para Cataluña, floreció San Hierotheo, llamado el divino Hierotheo, natural de Ampurias en Cataluña, siguió a San Pablo, y fue su discípulo, y maestro de San Dionisio Areopagita, y obispo de Athenas, lumbrera de la Iglesia, y el primer Doctor, después de los Santos Apóstoles, que enseñó la Teología en Atenas: vino a España electo obispo de Segovia, y enseñó en España la teología, que había aprendido de San Pablo, y enseñado a San Dionisio, y a los atenienses. (4)
Fue gobernador en tiempo de Tiberio de la España tarraconense.
Año 70. Este año, o a los últimos del antecedente, hallándose Galba gobernando por Nerón esta provincia, y toda la Tarraconès España, enfadada esta, de la atrocidad de Nerón, con el romano ejército le negó la obediencia, rindiéndola a Galba, el cual año 71 admitió la elección; dio este libertades cumplidas a los que le siguieron que fueron muchos, mandó cesar los pleitos, dispuso lo concerniente a la paz, y a la guerra: no le pareció nombrarse emperador, contento con el nombre de capitán general del Senado romano, el cual le correspondió obligado, aprobando la elección en su persona. Agradecido Galba a los españoles, fióles (les confió) el peso de los negocios militares, y civiles: formó una Cohorte, o compañía grande para guarda de su persona, les concedió caballo, y anillo de oro en señal de nobleza. (5)
Se le juntó Otón, que gobernaba la Lusitania. Aquella, y esta provincia le asistieron, y más Tarragona, a la cual correspondió con obligarla a pagar el oro que faltaba a una corona que de este metal le presentó, sacada de un ídolo, habiéndole referido que pesaba cinco libras. (6)
Tomaron nombre de este emperador Galba, el lugar de Gualba que se halla pasando de San Celoni a Hostalrich, y puede ser que el lugar de Gualbas cerca (de) Bañoles.
En este año, o a los últimos del antecedente, se levantó el Senado romano contra Nerón, que se mató desesperado. (7)
Dejó Galba a España, pasó a Italia, y allí le mataron, y discuerdan las historias en el homicida; (8) aunque se dice fue Otón, que sucedió al imperio, y a este, Vitelio contra quien se levantó Vespasiano, a quien siguieron en Cataluña, Tarragona, los ilergetes, y otros pueblos, que consiguieron la victoria con Vespasiano por la muerte de Vitelio en este año 72. Le dedicó Tarragona estatua, cuya inscripción es la que se sigue.
IMP. CESAR. VESPASIA-
NVS.
De Cataluña no hay que hablar, vencido, y muerto Vitelio; sólo por nota diré, que este año pagaron los pérfidos judíos el cruel deicidio, y parricidio de la muerte de Nuestro Dios, y Señor, quedando destruida la Santa Ciudad, y ellos viles esclavos, vendidos treinta por un dinero, y hechos escarnio de todo el Orbe. (9)

